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domingo, 6 de septiembre de 2015

El ruido de las cosas al caer, hacia la búsqueda del pasado



Juan Gabriel Vásquez es un narrador colombiano que a su corta edad ha sido reconocido internacionalmente. En este espacio hablé sobre un texto que aparece en Bogotá 39 llamado El doble, http://literaturaexperienciaviva.blogspot.mx/2014/08/bogota39-un-acercamiento-literario.html y leí Las reputaciones (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.mx/2013/09/una-profunda-exploracion-de-lo-humano.html), una extraordinaria aproximación a la caricatura de los periódicos. 

Ganó en el 2011 en prestigiado Premio Alfaguara con la novela El ruido de las cosas al caer.

La narrativa nos presenta Colombia en diversos contextos históricos: la década de 1960 con un futuro por venir; entre 1970 y 1980, cuando el narcotráfico todavía era una aventura de pocos; y la violencia discriminada de 1990. Dos grandes historias se unen un personaje: un atrevido piloto dispuesto a ganar plata en forma atrevida; y un testigo que platica con él en un bar. 

“… las posibilidades, constaté después, pertenecían a otro: se fueron extinguiendo imperceptiblemente como la marea que se retira, hasta dejarme con lo que ahora soy.” (17) Así el protagonista nos presenta su historia: profesor universitario, que se enreda con una alumna y tiene una hija. Hasta que una amistad le cambia la vida. 

“Este hombre no ha sido siempre este hombre. Este hombre era otro hombre antes.” (29) Es ese “amigo” que toma copas con él en un tradicional bar del centro, pero del cual desconoce en realidad su vida.

La narrativa de Vásquez va dando saltos temporales, prestando su voz a diversos narradores-personaje, presentando el zoológico de Escobar, las abejas de una granja, la violencia en moto de los sicarios. Su descripción es abundante, precisa, exacta: “Hay un ruido que no logro, que nunca he logrado identificar: un ruido que no es humano o es más que humano, el ruido de las vidas que se extinguen pero también el ruido de los materiales que se rompen. Es el ruido de las cosas al caer desde la altura, un ruido interrumpido y por lo mismo eterno…” (83)

Los personajes se definen claramente en lo físico, y sus motivaciones quedan a que el lector la encuentre: por qué alguien decide dejar a su mujer e hija a buscar un pasado que no es el propio; qué motiva a una hija a indagar en los cuerpos de paz y las cajas negras en busca de su padre, y de su propia madre que desconoce…

El texto también nos enfrenta a esa búsqueda incansable de la verdad, y el eterno “por qué”, muchas veces sin respuesta.

Muestra también la madurez de una persona, que ante el pasado es capaz de enfrentar al futuro: “la línea de sombra, ese momento en que un hombre joven se convierte en dueño de su propia vida.” (42)

En este contexto parece que pocas cosas son ciertas, y otras simplemente se irán olvidando día a día: “…viviendo en un apartamento de pocos muebles baratos donde todo, comenzando por las inquilinas, tenía un carácter transitorio.” (359)

Se las recomiendo: las más de 250 páginas se convierten en un aprendizaje de historia, una revisión de nuestras pasiones y fobias, de nuestra percepción ante esos ruidos que casi nadie escucha…

miércoles, 6 de agosto de 2014

Bogotá39: un acercamiento literario



Indica el prólogo de esta colección de textos que Bogotá 39 fue un encuentro para que los escritores de América Latina establecieran relaciones dentro del continente, y se impulsara así un diálogo bolivariano productivo para las letras. 

Al encuentro fueron invitados autores como Andrés Neuman, Jorge Volpi, Rodrigo Blanco, Wendy Guerra, Rodrigo Hasbún, Álvaro Enrigue, Alejandro Zambra, José Pérez Reyes, Pilar Quintana, Juan Gabriel Vásquez, Claudia Hernández y otros. Todos ellos dejaron vestigio de su creación literaria en una antología, hoy, difícil de conseguir.

iBooks ha rescatado buena parte del material ahí publicado, y en formato de ebooks individuales nos ha permitido conocer diferentes ejemplos de cuentos, pequeñas joyas literarias que nos invitan a explorar las diversas situaciones humanas. 

Hoy les comparto reseñas de estos cuentos (2014):
 
Tierra de libertad, de Santiago Roncagliolo (peruano). Una magnífica historia contada en primera persona, con diálogos e intertextos que nos permiten recrear el viacrucis de una pareja que busca renovar su visa americana y viajar el norteño país. Esto abre la reflexión a nuestras diferentes de percepción y de raza… “de esas razas indefinidas que salpican Sudamérica como grumos de leche en polvo sobre la superficie del café.” (5) o bien de esas reacciones femeninas donde realmente no sabes qué hacer, y lo que hagas puede estar mal: “Nada. Odio cuando las mujeres dicen nada. Te miran como si fueran a degollarte y se enojan porque no lo sabes. O dices bueno y se enojan porque no has vuelto a preguntarles. O no haces nada y se enojan porque no haces nada.” (7) 

Amo de la ironía y el tono relajado, Roncagliolo nos da un texto fresco, donde el mayor aprendizaje es conocer las preguntas que nadie considera coherentes en una solicitud de entrada a un país, o las sensaciones humanas que rodean al amor, a la aceptación y a la entrega. 

El gato de Schrödinger, de Jorge Volpi (mexicano). Un cuento que parece corriente de consciencia. Estamos ante –aparentemente- un gato que vive uno de estos experimentos psicológicos dignos de revisión: encerrado en una caja, plantea qué sucede en el mundo exterior y las diversas posibilidades que rodean a los seres ahí encerrados. 

Con su estilo narrativo completo, muestra de erudición, Volpi ofrece una aproximación a la física y a la ciencia, pero también a las fobias más básicas que, vistas a través de un ser experimental –tal vez lleno de crueldad- invita a revisar nuestra aproximación a la muerta, a lo incierto, a la venganza. “Sólo espero que a mí me toque quedarme en el mundo en al cual, en vez de acariciarle la cara con mi lengua, pueda darle un brutal rasguño en la nariz.” (10) 

El doble, de Juan Gabriel Vásquez (colombiano). Un texto magnífico, contado en una primera persona, de una persona que un día recibe una carta, amenazante, sobre su sobrevivencia. Se relata cómo el protagonista y su mejor amigo acuden juntos al sorteo del servicio militar; uno lo libra y el otro debe cumplir con este deber patrio. 

Esta situación provoca sentimientos humanos del odio, la vergüenza, la duda. El protagonista no sabe cómo reaccionar ante la carta. Su fama de novelista, de pronto, es una carga, no una bendición. “Lo imaginé coleccionando con dedicación la vida de alguien más, sintiendo que reemplazaba con la fuerza de los documentos ajenos el vacío que la ausencia de su hijo provoca en su vida. (15) Y es que el dolor por la pérdida del hijo provoca un vacío tal que, como se ha dicho, carece de nombre en el diccionario. 

Frente al dolor, plantea Vásquez, solo queda la ilusión y la mentira. “Lo imaginé sintiendo, durante los revés momentos de la mentira, la ilusión de la felicidad.” (15) 

Una excelente colección de cuentos. Esperemos que vayan rescatando más de ellos. Conoce más de esta iniciativa en http://www.hayfestival.com/bogota39/es-index.aspx?skinid=7

lunes, 30 de septiembre de 2013

Una profunda exploración de lo humano: Las reputaciones



Según la promoción del texto, Juan Gabriel Vásquez es una de las grandes voces de Colombia y América Latina. Con 4 novelas, ha obtenido el Premio Alfaguara (El ruido de las cosas al caer, 2011) y es un periodista comprometido, ganador en dos ocasiones del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar. Traductor y ensayista, este multifacético personaje continua cosechando premios y presentando sus visiones de la actualidad. 

En Las reputaciones (2013) presenta una anécdota por demás sencilla: un caricaturista tendrá un homenaje a sus 40 años de vida artística; años en los que sus mordaces dibujos han llevado a la gloria y al ocaso a los políticos. “Nadie es alguien mientras no lo pinte Mallarino”, dice la novela. 

A partir de esta premiación, el reconocido llega a pie (como es su costumbre), se encuentra con su exesposa (con quien lleva una relación cordial) y va haciendo memoria de vida, muy al Ulises de Joyce. “Qué rara es la memoria, nos permite recordar lo que no hemos vivido.” (21) 

Esa noche le piden una entrevista para un blog (que dice desconocer) pero algo en la persona le invita a decir que sí. Eso llevará al persona a recobrar sus logros y sus miedos como perseguido, a la vez enfrentar algunos pasados y algunas reputaciones que ha preferido dejar en el olvido. Así, como una apuntada crítica a nuestros países, el protagonista se enfrenta a su primer anónimo amenazante, a lo cual su editor contesta “…felicitaciones, que ya estás donde tenías que estar. Que en este país sólo es alguien cuando alguien más quiere hacerte daño.” (36) 

Y al recobrar el pasado (y así a su hija, su esposa, sus amigos y sus principales dibujos) es enfrentarse a la memoria, hacer memoria. “… hacer memoria, como si la memoria fuera algo que fabricamos o pudiera conjurarse a partir de ciertos materiales bien escogidos, con la mera fuerza del trabajo físico. La memoria sería entonces como la figura que, escondida en el mármol, aguarda al escultor capaz de obligarla a salir, y cualquiera podría traerla a la vida si tuviera el talento y las herramientas, o por lo menos las herramientas y la terquedad.” (57-58)

Con un estilo directo, una lectura ágil, personajes ambiguos y diálogos precisos, Vásquez son enfrenta a los miedos y a la soberbia humana, mientras indaga en esas cuestiones políticas que nos caracterizan. “El olvido era lo único democrático en Colombia. Los cubría a todos, a los buenos y a los malos, a los asesinos y a los héroes, como la nieve en el cuento de Joyce, cayendo sobre todos por igual.” (114) 

En poco más de 100 páginas, la novela lograr recrear el pasado del protagonista, y desdibujar su futuro. “… el pasado es lo que está delante de nosotros, porque podemos verlo y conocerlo, y el futuro, en cambio, es lo que está detrás: lo que no vemos ni podemos conocer.” (126) 

Una excelente novela, que me ha invitado a tomar el lápiz subrayar, a terminar en 3 días el texto, a disfrutar, como hacía mucho no hacía, una sencilla anécdota, un excelente texto.