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lunes, 10 de marzo de 2025

La interminable violencia a la mujer: El lugar de la herida

Esta novela parece arrancar de la realidad mexicana una situación -lamentablemente- común: jóvenes mujeres, casi niñas, con engañadas para vivir como esclavas sexuales. Familiares desesperados, autoridades ineficientes, criminales impunes.

 

Laura Baeza, nacida en Campeche, es una escritora, editora y periodista cultural mexicana reconocida por su sensibilidad narrativa y su compromiso con temas sociales y de género. Su obra abarca cuento, novela y crónica, y se caracteriza por explorar la violencia, la identidad femenina, la memoria y las tensiones del México contemporáneo.

 

El lugar de la herida (Alfaguara, 2024) es narrada a través de dos voces poderosas: Lucero, una adolescente con una visión aguda del mundo y una apremiante necesidad de aceptación; y Dolores, madre de Nancy, una compañera de Lucero que desaparece misteriosamente. Ambas mujeres voces entrelazan una trama intensa y emocional ambientada en una casona en las afueras de la ciudad, donde niñas casi adultas quedan atrapadas, simbolizando la vulnerabilidad y los peligros que acechan a muchas jóvenes en contextos violentos.

 

La ciudad está cerca de Tlaxcala, en medio de una región olvidada por las autoridades, donde todos se conocen y todos saben lo que pasa. Pero a la vez, nadie hace algo.

 

El texto explora sin concesiones temas como la trata de personas, la violencia feminicida, la corrupción institucional y la complicidad social. Dolores atraviesa el dolor de buscar a su hija desaparecida entre autoridades incompetentes y redes criminales. Lucero, por su parte, se encuentra con la cruda realidad de que la confianza y la seguridad pueden desaparecer en un instante, obligándola a madurar de manera acelerada.

 

Lucero es una chica popular y de pronto conoce a Nancy, quien se muda a una ciudad más pequeña para que esté más segura. Su meta es estudiar e irse a la capital estatal. Lucero vive con su madre, quien parece no amarla, y prácticamente la acusa de la violenta muerte de su hermano mayor, la situación de cárcel de su padre y su propio trabajo como mesera y algo más en un restaurante-bar.

 

Los personajes varones parecen estereotipos: el Beto, chico guapo con motocicleta que sabe conquistar a las más jóvenes, los amigos fieles dispuestos a todo para seguir con los populares, los ambiciosos que ven por su ganancia económica y no de las otras personas; rompiendo en cierta manera este trazo Antonio, el padre de Nancy y esposo de Dolores, quien también vive el drama de la búsqueda incansable y la impotencia poderosa.

 

Con una prosa directa, ágil y emocional, Baeza nos hace vivir una experiencia incómoda pero reveladora: atrás del supuesto cariño está la manipulación y la obsesión; detrás de la familia casi perfecta, la juventud que necesita vivir en carne propia sus decisiones.

 

A un ritmo ágil, diálogos precisos, y un lenguaje sincero, El lugar de la herida presenta un territorio que sangra y cicatriza al mismo tiempo -reflejo de las urbes contemporáneas en nuestro país y otros más-, reflejo de una sociedad que reproduce violencia mientras resiste a los cambios sociales y a las presiones socioeconómicas. Un lugar que no cicatriza, solo se hiere una y otra vez.

 

Un texto que hace a veces denso, otras desgarrador; ideal para conocer el estilo narrativo claro, directo y emocionalmente fuerte de Laura Baeza. Además, una oportunidad para adentrarnos en la juventud y aquello que la hiere, que la hace sangrar, mientras busca una madurez que tal vez los mismos padres no han podido tener; o que nuestra sociedad cree que ya deben tener simplemente por tener 15 años o más.

lunes, 4 de noviembre de 2024

Ya no quiero ser valiente: una voz sobre el feminicidio

5 historias hiladas por un tema común: el feminicidio.

Ubicadas en 5 diferentes zonas de México, 5 voces narrativas en primera persona nos presentan historias “comunes” de amor, violencia familiar, deseo, miedo, ilusión, terror, pasión, dolor… todo a través de testimonios reales de casos concretos.


Aquí no importa la clase social o la edad, cualquiera puede ser víctima de uno de los grandes males de nuestra sociedad. Excepto una historia, claro, donde el problema no es ser mujer, sino mujer indígena.

Ya sea por costumbre, el qué dirán en la familia o en trabajo, las vivencias aquí presentadas están, digamos tristemente, arrancadas de la realidad. Ya no quiero ser valiente (Tus Quets, 2024, Colección Andanzas) de Mariana Morfín, toma una base periodistica para las historias de Fátimca Quintana, Mariana ima, Renata Martinely y Karen Reyes, Maiche Pamela y Jalix Rubio, Ana… y como advertencia “Este libro se basa en testimonios. La autoria recibió la autorización de las personas involucradas para narrarlos en los siguientes relatos”. 

Con un ritmo ágil, con descripciones atentas, diálogos precisos, las historias recrean el ambiente en que cada una de las protagonistas vive. Siempre desde la primera persona, la narración nos introducirá en el ambiente social, los sueños y las aventuras por delante, incluso remarcarán puntos clave que, en su momento una u otra dejaron de ver. 

El texto se acompaña de las 5 historias; cifras de la violencia de género en México; ¿Qué podemos hacer?; Bibliografía y Agradecimientos. Ahí se clara que si bien son testimonios, algunos datos y nombres fueron modificados por seguridad de las personas reales. 

Importante que la narrativa presenta señalamiento de los posibles autores, personas involucradas con ellas en forma directa, o bien desde una relación impersonal… en cada caso el peligro está a la vuelta de la esquina. 

Otras veces acompañan testimonios de la mamá, de la hermana, de la amiga… siempre una voz que reflexiona sobre la ausencia, el dolor, la injusticia. 

Se convierte entonces en un testimonio, una voz que denuncia el feminicidio. Y de nuevo, la reflexión sobre construir una sociedad sin miedo, porque cada una de ellas -parece- ya no quiere ser valiente; simplemente, ser feliz y vivir segura.