lunes, 29 de septiembre de 2014

La bebida: una aproximación a la poética de Carmen Boullosa



Ensayista, novelista y poeta mexicana, Carmen Boullosa ha publicado en diferentes formatos, en diferentes inspiraciones y tendencias. Últimamente ha tomado el camino de lo histórico, desde una práctica lúdica que invita al lector a jugar. 

En La bebida (2002) exploramos esta parte lúdica de la autora: Bebida, Hierba, Agua, Alma, Boca y El son del ángel de la ciudad son los poemas libres que conforman esta antología. Los une una exploración diferente de los sentidos, a medida que el deseo, el hambre, la pasión, el género, se entremezclan poco a poco.

Como marinos en altamar, el amor se enfrenta a tormentas y al abandono…
“El agua a que recurren es muro.
En ellas las naves naufragan,
Sobre ella el huracán se arraiga…
El agua bebedora y está ahí para engañar la rotura, le lejanía.” (30)

La voz poética en primera persona, deja entrever la pasión, en enfrentamiento al amor…
“La mujer que aquí escribe, vuelve su se palabras., deja la boca seca” (32)

La poesía trata de expresar la belleza, el ser, las incógnitas del poeta… y paradójicamente “No oigo lo que tengo que decirles” (57)

Puedo decir que es una antología para amantes de la poesía contemporánea y, sobre todo, seguidores de la autora mexicana. 

En un lenguaje complejo, versos libres, rima blanca, y a la búsqueda de diferentes sensaciones, Boullosa va más allá de la métrica para explorar una cuál parece ser la bebida del alma…

Compartiendo noticias: Sardinas, ideas nómadas y arte contemporáneo sobre la obra de Octavio Paz




Jorge Terrones, egresado de la Maestría en Estudios Humanísticos del Tecnológico de Monterrey, fue el ganador del primer lugar del Premio Nacional de Ensayo Joven Octavio Paz convocado por la Comisión Especial para Conmemorar el Centenario del Natalicio del Octavio Paz. Entre los 34 trabajos presentados, el EXATEC se destacó al considerar que la mayor lección de Paz es tener una actitud crítica frente a todos los fenómenos del mundo, postura ante la realidad que ha sido una enseñanza que ha incorporado en su vida.

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“Octavio Paz es un escritor que admiro. Su literatura es uno de los universos culturales más atractivos, bellos y complejos que ha dado el arte. Paz es uno de los escritores más extraordinarios y exquisitos que ha tenido la lengua española. Cualquier premio que lleve su nombre demanda al participante un elemento mínimo de forma y otro de fondo”, señala Jorge Terrones, egresado de la Maestría en Estudios Humanísticos (MEH), quien resultó ganador del Premio Nacional de Ensayo Joven Octavio Paz convocado por única ocasión en el marco de los cien años del natalicio del Premio Nobel mexicano.

Su gusto por la lectura y la escritura y su admiración hacia Octavio Paz fueron algunos de los aspectos que motivaron a Terrones, a ingresar al concurso convocado por la LXII Legislatura de la H. Cámara de Diputados, consistente en una propuesta escrita que explicara los aspectos de la realidad mexicana a partir de la obra del Premio Nobel de Literatura.

Y así lo hizo Jorge, con la precisión de fondo y de forma que requería una encomienda como ésta desarrolló su ensayo titulado: "Tres sardinas en un plato e ideas nómadas: Arte contemporáneo y Octavio Paz". “En lo relativo al fondo: una escritura decorosa o elegante -en una expresión: buena escritura-; en la forma: una postura crítica frente al fenómeno que se analice. Traté que mi ensayo cumpliera con esas dos exigencias. Espero haberlo logrado”.

La mayor lección de Paz de acuerdo al joven maestro, es tener una actitud crítica frente a todos los fenómenos del mundo. "Esa postura ante la realidad ha sido una enseñanza que he incorporado en mi vida", afirma.

“De modo que ganar un premio que lleva su nombre –el de Octavio Paz- me conmueve. A eso hay que agregar otros factores igualmente importantes: que el jurado del premio estuvo conformado por una parte de la inteligencia del país; que el premio se convocó por única ocasión; que 2014 es el año que ha sido intitulado como “Octavio Paz”; que fue un premio para escritores jóvenes -nacidos por ahí de principios de los 80-; que tuve la oportunidad de agradecer públicamente, en mi discurso de aceptación, a las personas que me han ayudado en este camino literario. En suma: una experiencia difícilmente igualable”, finaliza.

"Los saberes de la historia y los heraldos de la modernidad: Lectura de nuestro presente desde la obra de Octavio Paz", de José Luis Gallegos Quezada, obtuvo el segundo lugar, y el tercero fue para Karen Villeda, por el ensayo "Mi Pa(iz)".


Sobre el Premio

Los concursantes enviaron un ensayo literario en español, inédito, de 30 a 50 cuartillas, en el que explicaban uno o varios aspectos de la realidad mexicana a partir de una lectura de la obra de Octavio Paz.

El jurado calificador estuvo integrado por el diputado Roberto López González; el historiador Christopher Domínguez Michael; el poeta Armando González Torres; el ensayista Jesús Silva-Herzog Márquez y la doctora en letras mexicanas María Malva Flores García, quienes fueron los encargados de elegir los tres ensayos ganadores del premio “Joven Octavio Paz”.

Los ganadores de los tres primeros lugares obtuvieron un reconocimiento y un premio en efectivo de 250 mil pesos para el primer lugar, 100 mil pesos para el segundo, y para el tercero 50 mil.

La Comisión Especial para Conmemorar el Centenario del Natalicio del Octavio Paz premió el pasado 4 de septiembre en una ceremonia que tuvo lugar en el Salón Legisladores de la Cámara de Diputados, a Jorge Terrones, José Luis Gallegos Quezada y Karen Álvarez Villeda, ganadores del Concurso Nacional de Ensayo Joven "Octavio Paz".

La presidenta de dicha Comisión, Sonia Rincón Chanona, afirmó que el certamen tuvo tres nobles objetivos: reconocer y estimular el talento de jóvenes brillantes; promover la lectura y reflexión sobre la obra de Octavio Paz, y dar continuidad al homenaje que ese Poder Legislativo y todo México rinden al Nobel de Literatura.

Compartió que el concurso dejó un gran sabor de boca, toda vez que la respuesta de los jóvenes fue entusiasta y los trabajos que se presentaron fueron de gran calidad. También resaltó la necesidad de que los jóvenes se acerquen a la obra de los grandes artistas, al tiempo que analicen y hagan suyo el pensamiento y las ideas de figuras de talla mundial como Paz.

Aclaró que los 34 trabajos presentado en el concurso fueron muestra de que los jóvenes tienen una perspectiva intelectual profunda y diversificada, ya que –agregó- abordan tanto las reflexiones de Paz sobre el arte, como sus indagatorias históricas, su poesía y sus análisis sobre la política, la libertad y la democracia.

"Aplaudo que las y los muchachos de México tengan esa disposición para el análisis y la reflexión, para el juego de las ideas en torno al mexicano más universal", dijo la legisladora, al tiempo que reconoció que los gobiernos, empresarios y representantes de la sociedad no hemos estado a la altura de lo que los jóvenes requieren para desarrollar sus potenciales y sentirse orgullosos de su país.



Referencia
VIDA ESTUDIANTIL. CULTURA. AGENCIA INFORMATIVA DEL TECNOLÓGICO DE MONTERREY. 22.09.2014


Compartiendo noticias: Vive una literatura para llevar en la bolsa



Invitado por la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey, el activista, profesor y literato Mauricio Correa, ofreció la conferencia ‘Bolsas de Lectura’ en el Campus Santa Fe, donde abordó el movimiento del mismo nombre, un proyecto que creó junto con la UNICEF y la Universidad de Brasilia para educar lectores.

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Muy contento de poder compartir con los alumnos del Tecnológico de Monterrey un poco de todo lo que hace con los libros, Mauricio Corrêa Leite inició una charla muy amena en la que aclaró que él no sabe hacer nada sobre literatura ni sobre nada.

Gustoso de dormir, comer, leer y pasar tiempo en la computadora, Mauricio es un lector y promotor del arte en donde quiera que se encuentre. Estudió teatro y educación y desde que empezó su carrera como maestro en 1980 se ha dedicado a ser cuentacuentos, iniciando en aldeas de la India en Tocantins.

Es uno de los creadores de “Bolsas de lecturas”, con apoyo de la UNICEF y la Universidad de Solidaridad de Brasilia, quienes establecieron un eficiente método para educar lectores. Es miembro de Ashoka y su trabajo ha sido reconocido a nivel internacional por numerosos organismos como UNICEF e instituciones educativas en Brasil, su país natal, y otros países del mundo.

En la charla organizada por la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey y celebrada el pasado 10 de septiembre Mauricio Corrêa califica su trabajo como “un juego muy divertido”, y efectivamente lo es porque lo que busca es hacer sonreír a la gente mediante sus más grandes tesoros: los libros. Reliquias que él ha ido adquiriendo a lo largo de los años en ferias, librerías, etcétera y que lleva consigo en una maleta muy particular en donde también carga fotos, recuerdos, y regalos que ha ido acumulando en esta aventura que ha emprendido desde hace más de 30 años.

Muchos de los libros que atesora son verdaderas obras creativas que manejan un cúmulo de sensaciones y emociones que evocan en él muchas palabras o descripciones para que a su vez lo transmita a todos los que están a su alrededor, como fue el caso de los alumnos de Prepa Tec en Santa Fe.

El valor de una historia

Un ejemplo fue un cuento llamado “El Tintodonte (un domingo sin desayuno)” de Juan Geduvius. En este cuento las ilustraciones hacen una parte de la historia y el público la otra, porque Mauricio, conforme va pasando las páginas sin texto y va mostrando las ilustraciones, invita a que el público haga los gestos y expresiones correspondientes a lo que está sucediendo en los dibujos, cada una provocando un ambiente de diversión y relajamiento en los asistentes.

Otros libros que mostró no necesariamente tenían las características comunes que conocemos. Podían ser cajitas ensambladas unas con otras que se desdoblaban como un acordeón e iban mostrando ilustraciones y a la par iban contando historias. “Mi compromiso con la lectura tiene que ver con el uso de la misma y que sea divertida” afirmó.

Mostró libros con texto y también con escenarios que al abrir el ejemplar de par en par, se levantaban en relieve mostrando casas, árboles, figuras y personajes. Muchas veces le tocó trabajar con niños y su mayor objetivo siempre ha sido desarrollar en ellos la capacidad de admirar lo que ven, de imaginar.

Mauricio logró despertar las emociones de todos los que estábamos presentes. “Una historia es una historia, sin importar si trae palabras, dibujos, si es grande o pequeña. Lo que importa es lo que nos hace sentir, lo que nos transmite”.

Cerró su presentación con una “serenata literaria” que consistió en una caja musical que en su interior guardaba pequeños libros de diferentes historias y que conforme los iba sacando iban disminuyendo en tamaño hasta llegar a la miniatura casi inapreciable a simple vista.



Referencia
VIDA ESTUDIANTIL. CULTURA. AGENCIA INFORMATIVA DEL TECNOLÓGICO DE MONTERREY. TANYA PELÁEZ. 29.09.2014