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lunes, 10 de enero de 2022

Demasiado odio: la matáfora México actual

Sara Sefchovich retoma a su protagonista Beatriz en Demasiado odio (Océano, 2020) una secuela de la novela Demasiado amor.

Como su nombre lo indica, ahora el recorrido por México no es por su gastronomía, sus lugares mágicos y sus tesoros naturales, ahora es una amalgama de violencia, terror, miedo… todo aquello negativo que domina en el país.


Es tal el desamor que se vive que el road-book lleva la aventura más allá de las fronteras: ahora la amistad lleva a viajar por avión, por tren, por autobús, todo medio de transporte que permita por un lado huir y por otro, vivir una aventura sin igual.

En la búsqueda del amor, ahora los personajes son oscuros, llenos de secretos y deseos de destruir, de pasar por encima del otro, de aprovecharse de cualquier circunstancia…

Con su ágil forma narrativa, una especie de epístolas destinadas a la sobrina presentan el dolor por la hermana perdida y a la vez, por ese México desconocido y la clara idea de ella no regrese al país de sus antepasados.

El odio se vive en cada carretera, en cada esquina, en cada persona, así que solo queda desaparecer.

La novela se convierte en una alegoría del México actual, en una postal que quisiéramos no existiera, en un presente que cada vez nos oprime más.

Excelente narración de una autora consagrada.

lunes, 1 de marzo de 2021

Demasiado amor: una aproximación a la mujer contemporánea

Demasiado amor (2001, Alfaguara) es una novela escrita por la autora mexicana Sara Sefchovich, quien ha escrito pocas pero significativas novelas. En este espacio hablamos de La señora de los sueños (La mujer y sus sueños: una novela de Sara Sefchovich http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2018/07/la-mujer-y-sus-suenos-una-novela-de.html) donde se pretende construir un mundo tan real como ficticio a través de la escritura y la reflexión una mujer aparentemente normal que a través de la lectura se libera de lo cotidiano.

En Demasiado amor, la protagonista Beatriz lleva en una vida normal y de pronto descubrimos una doble cara: por un lado, una tradicional empleada de oficina, recta, cumplidora, puntual y comprometida. Por otro, una singular manera de ayudar a su hermana y a su propio sueño.

Este único sueño es tener un hostal o un hotel en algún rincón lejano, compartido con su hermana, deciden ir más allá de lo común y de esta manera todo el dinero que pueden es ahorrado para vivir en Italia, en una ciudad donde puedan vivir plenamente, lejos de tanta cuestión que se vive en el país. Violencia, falta de oportunidades, carencias, todo lo quieren dejar atrás.

Con gran esfuerzo logran que la hermana tome todos los ahorros y se vaya a Europa a una casa de huéspedes que podría funcionar para cumplir su sueño. La comunicación por teléfono es cara, así que el contacto entre hermanas es a través de cartas. Este intercambio epistolar con la hermana en el exilio voluntario revela que la necesidad de dinero porque cada vez hay más posibilidad de cumplir el sueño, pero ésta requiere una inversión que hace nuestra protagonista en medio de la tranquilidad de la soledad y la necesidad, recurre a uno de los oficios más antiguos del mundo.

Casi involuntariamente comienza a enredarse con diversas personas y a ver que dar el amor que tienen su cuerpo puede ayudar a cumplir el sueño, entonces sin proponérselo se convierte no en una prostituta sino una dama de compañía que esperan en un popular restaurante de México a que alguien le invite de comer o algo más. Así comienza una exploración de diversos personajes masculinos deseosos de recibir ese amor, algunos muy necesitados, otros ricos, y cada uno de ellos constituye la oportunidad no de ejercer un oficio sino de reunir el dinero que necesita para su hermana.

Aquí da un giro la novela porque estas aventuras le hacen toparse con un singular ingeniero, alguien tan dispuesto como ella a dar algo más que su cuerpo, a dar amor. Comienza entonces una especie de novela-en-el-camino en donde viajan a través de todo México y comienza una recuperación increíblemente detallada de todo aquello que nos hace ser un país: lugares históricos, parajes naturales, arte, expresión religiosa, comida, sitios peculiares, creencias, todo en cada uno de sus capítulos se convierte en un listado gigantesco de oportunidades para querer imitar y recorrer esos caminos de México.

Y es que este peculiar personaje a veces no habla, únicamente escuchamos la voz de nuestra protagonista dispuesta a contar sus aventuras sexuales, pero también el amor que tiene con este ingeniero en cada rincón del país, en cada platillo, en cada oportunidad demuestra que existe algo más que amor. Y es que su compañero tiene también demasiado amor que quedar y no es suficiente con un fin de semana.

Poco a poco Beatriz consigue, podríamos decir, un patrocinador, quien se convertirá en una pieza clave incluso para que le lleve sus fiestas y demostrar de esta manera una afición qué no tiene, porque su amor no es una mujer sino otro hombre. Por eso su casa, además de sus citas, se convierte en un refugio para su amigo, quien aprovecha sus posibilidades para remodelar la casa, así ambos pueden compartir el amor entre estas cuatro paredes.

Su casa se transforma y mientras esta transformación se da, la hermana también conoce a alguien y aparentemente se queda con él y con un buen y próspero negocio. En una de las cartas la hermana se entera cómo obtiene el dinero, pero ella le dice que no es algo malo, es simplemente la manera de construir los sueños propuestos.

Entre los capítulos de esta novela hay más que fuerte figuras femeninas, hay un profundo amor por México, por todo aquello que nos hace ser un mexicano. Esto con una reflexión tan profunda y una descripción tan amplia que no se disfruta únicamente la lectura, sino que se antoja cada uno de los postres o de las comidas que ella se describe, hay tanta pasión como amor que físicamente ella puede dar.

El aparente ritmo lento de la novela se combina con estas cartas con diversas fechas que nos ayudan a ver el paso del tiempo entre los personajes. Se remarca también los personajes femeninos autónomos que buscan no depender de otra persona sino de realizar sus sueños y de creer en ellas mismas, y es que en el país hay mucho más que dar no sólo lo visible sino los olores los sabores y el amor y, a veces, demasiado amor.

Una excelente novela para disfrutar de un personaje femenino de la mano de una autora imprescindible en la literatura mexicana, ampliamente recomendada.

lunes, 20 de julio de 2020

Los libertadores toman café: la no-historia de un encuentro real


El autor mexicano José Manuel Villalpando ha explorado en otras obras diversos pasajes de la historia de México para aportar nuevos datos o una visión diferente de lo que conocemos.

Ahora presenta una obra de ficción histórica basada en un encuentro real: el 10 de mayo de 1824 en el Royal Coffee de Londres, conversas durante un tiempo Agustín de Iturbide y José de San Martín, libertadores de México y Chile & Perú, respectivamente.

El encuentro está documentado por representantes de ambos gobiernos en la ciudad inglesa, que de una u otra manera seguían los pasos de ambas figuras importante para sus naciones, pero envueltos en diversos escándalos políticos y de propias aspiraciones imperiales.

Los libertadores toman café (2020, Grijalbo) se plantea entonces como una novela dialogada; o un diálogo teatral novelado… donde los libertados dejan de ser meras figuras para convertirse en seres multidimensionales, mientras son espiados por los representantes / espías de los jóvenes gobiernos de Chile y México, así como un simpático camarero dispuesto a ser servicial con los héroes, y a la vez discreto ayudante de los funcionarios.

En la recreación histórica, figura un personaje mexicano que favorece no solo el diálogo entre los próceres sino también de voz amable para el hijo de Agustín de Iturbide; y en otro momento clave, el mismo Simón Bolívar, el otro gran libertados de América.

La recreación de Iturbide y San Martín busca explorar las ideas de independencia que cosecharon a lo largo de sus vidas, así como la contradicción en la que ambos cayeron al ser exiliados de sus patrias recién separados de España por sus ideales monárquicos o imperiales.

Figuras llenas de gloria y de miedo, así como de ambición y de melancolía por sus tierras, los libertadores primero se alaban sus hazañas: uno sabio dialogar que logró independizar a la Nueva España con un bando y un llamado a la unidad –claro, prometiendo a cada grupo o figura relevante una promesa viable- mientras el otro un gran soldado, ganador de amplias batallas y político sin mucha flexibilidad.

Exploración del poder de los criollos, de los propios españoles en las colonias, el papel de la Iglesia y de las grandes intrigas internacionales, la obra mantiene el atractivo mezclando las posturas de los libertadores, el “chismorreo” de los espías y las oportunas intervenciones del camarero.

Cómica, llena de ironía y de ágil ritmo, el retrato de que se logra de los libertadores que toman café –poco, para cuidar la salud y el escaso dinero- nos lleva a conocer esos detalles personales como el número de hijos, el papel de las esposas, las posturas de los gobiernos ante sus ambiciosas próceres, mientras exploramos el papel de Bolívar como amante de la libertad y del sistema republicano, con una interesante postura sobre la monarquía y la presidencia vitalicia…

Entre la historia y la ficción, una excelente obra para disfrutar de la historia y tomar mientras tanto un rico café. Provecho.

lunes, 20 de abril de 2020

Indio borrado: otra visión de nuestra realidad


He tenido oportunidad de leer y convivir con Luis Felipe Lomelí y además de excelente persona, un gran escritor. Su estilo de textos cortos, lenguaje sencillo arrancado de la realidad, historias sin esteotipos, y personajes destacados.

En este espacio hemos comentado las antologías de cuentos: Todos Santos de California (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2014/10/todos-santos-de-california-antologia.html) y Ella sigue de viaje (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2010/07/entre-el-relato-y-los-viajes.html) y su estilo queda vivo en la novela Indio Borrado (2014, TusQuets Editores)

En esta ocasión la historia se ubica en una tradicional colonia de Monterrey, tradicional por sus características físicas encima del cerro y su peculiar grupo de habitantes: zona de personas que conviven con la violencia y la tragedia todos días. Las bandas, el narcotráfico, el robo, la violencia familiar, todo ello en el barrio. Que a veces parece no tener salida. “Y nos dicen: Somos Monterrey. La ciudad que arde, la Sultana. Somos los madrugadores, los que se levantan temprano, para el jale. Solo la cultura del trabajo y del esfuerzo… Somos el coraje. Somos los hombres porque está es tierra de hombres.” (103) Pero no todo es positivo, están estos rincones que la autoridad quiere ignorar, muchos más ni mirar.

Un personaje en particular protagoniza la historia, el Güero, miembro de una banda que de una u otra forma quiere salir de este círculo. Comienza a trabajar en la obra, a pesar de las distancias, de la poca paga, de las ampollas en sus manos, de su vestimenta pobre. Pero quiere aprender. Comienza a hacer sueños, a ganarse la confianza, a vivir al día.

El narrador omnisciente que a veces deja hablar al Güero nos deja conocer otros personajes: los integrantes de la banda, la chica que coquetea, el maestro de la obra, los enemigos de otra banda, y un par de hermanos que viven una pequeña tragedia: con necesidad de comer van a trabajar a una esquina, alguien les ofrece vender juguetes que otro roban y ellos tienen que pagar la deuda…

Con este choque de realidad la vida deja de ser sencilla para ellos. Para nadie en el barro. Dejar de pertenecer a una banda tiene su precio… a veces monetario, otras con algo que se ama, otras con la vida. Pero la lealtad es el idioma de esta zona, a toda costa. Y cuando la banda pide un favor, hay que cumplirlo. “Matar –le dicen sus fantasmas-. Matamos al oso y al venado, a la serpiente, matamos para proteger a nuestros hijos y darles su alimento, con el puño limpio, con el mazo y con la lanza.” (139)

Pero no solo ellos deben matar. También el policía y el soldado. Cualquier que pueda hacer daño y que tenga un arma estará dispuesto a hacerlo. En el campo de batalla, en la zona de guerra, en el barrio. “Matar –le dicen sus fantasmas-. Matamos al prófugo y al criminal, al incivilizado, al que no entiende de razones ni de leyes y atenta contra el Estado. Matar. Matarlos morros, antes de que crezcan, en capullo y dormiditos…” (140)

La violencia que vive el Güero no solo está en la calle, también en la casa. Vive con su madre, que aguanta los golpes, el menosprecio, el maltrato. Ve en su hijo a una esperanza y un apoyo, pero no quiere dejar a ese hombre que le ha dado mucho. Tiene un ecotaxi que le permite trabajar de noche, así que de día todo es silencio en casa. Con más ganas trabaja.

Y quiere ganar dinero para comprar una herramienta, invitar a esa chica coqueta que le gusta. Pero no para que su papá se lo robé. De eso también tiene que cuidarse.

La narración va entretejiendo las vivencias del Güero, las profundas reflexiones del narrador, una visión de esta tierra regiomontana que tanto da, pero también tanto quita. Que depende del trabajo de muchos pero ignora a otros tantos. “Porque podemos. Porque somos chingones, rayados, tigres, sultanes. Porque podemos. Somos Monterrey porque podemos. Y ésta es tierra de gigantes.” (104)

Pero no todo es desesperanza. Los deseos de superación, buscar oportunidades, encontrar aquello que nos puede hacer felices, también es algo positivo. “La risa –le dice uno de los fantasmas-, la risa es lo único que nos salva.” (56)

Alguien tiene que reinar en este barrio, a veces por gusto, a veces por necesidad. El Güero tendrá que tomar la decisión final. Sus enemigos también lo saben. En medio de esta violencia, la narración plantea diversos “si hubiera…” lo que abre un abanico de posibilidades, de futuros, de deseos sobre lo que pase a los personajes.

Un excelente texto que retrata una ciudad pujante, un barrio lleno de posibilidades, unos personajes que buscan salir o romper aquello que los apremia. Para conocer una realidad que está a la vuelta de la calle y hacernos reflexionar sobre qué estamos haciendo, y qué dejamos que otros hagan. Conocer el estilo del autor es solo una parte, disfrutar esta narración que raya en lo lírico, otra.

lunes, 13 de abril de 2020

Antígona González: una visión de nuestro presente


Antígona ha sido una obra clásica reinterpretada una y otra vez. Ya sea en la tradicional Grecia, en el Alemania Nazi o en el corazón de la dictadura militar en Argentina, la búsqueda de honor a un hermano ha sido motivo de reinterpretación.

En esta ocasión, Sara Uribe rompe las barreras de los géneros literarios para traer una obra magnífica, Antígona González (2019), que precisamente presenta una nueva visión de la obra de Sófocles.

En la tragedia original se cuenta la historia de dos hermanos que al estar en bandos opuestos de matan. Uno es partidario del rey (tío de éstos) y el otro lo acusa de tiranía, el primero es enterrado con todos los honores y el otro, dejado a su suerte por mandato real. Las hermanas de los héroes caídos viven en Tebas, mientras Ismene decide aceptar el trágico destino, la otra hermana, Antígona quiere complacer a los dioses y enterar debidamente a su hermano, aunque esto lo enfrente al rey. Así comienza una lucha de poder y convicciones, de enfrentamiento entre la ley divina y la humana, de humildad y osadía, todo reunido en torno a la familia y a la figura del rey.

Uribe retoma el conflicto de Sófocles para situarlo en algún lugar del país: una hermana busca el cuerpo de su hermano, que ha desparecido –al parecer- por vínculos con el crimen organizado, o por un secuestro, o por una venganza, o simplemente por el gusto de alguien… lo cierto es que su hermano desparecido ha traído en su hermana Antígona González la necesidad de salir a pesar de los peligros y emprender su búsqueda. “Donde antes tú ahora el vacío. Nadie llamó para pedir rescate o amedrentarnos. Nadie dijo una sola palabra: como si quisieran deshacerte aún más en el silencio.” (19)

Encuentra en el camino falta de ayuda oficial, nada de cooperación de posibles testigos, silencio en todos los rincones. “No querían decirme nada. Tadeo no aparece. No querían decirme nada. Un vaso resbalando de una mano húmeda. El nudo y la náusea. El nudo, pequeñas gotas de sangre fresca sobre los mosaicos.” (16)

Solo escucha voces igual a la suya: otras personas buscando a su padre, su pareja, su hijo, su esposa, su hermano… En este mundo solo hay temor, desesperanza, desolación, ausencia. “Pero ¿cómo no voy a buscar a mi hermano? Díganmelo ustedes. ¿Cómo no voy a exigir su cuerpo siquiera para enterrarlo? ¿Cómo voy a dormir tranquila pensando en que puede estar en un barranco, en un solar baldío, en una brecha?” (23)

Para mucho, incluyendo Antígona, pareciera que lo único es la resignación y el olvido. Las autoridades lo hacen, por qué ella, ellos, no. “Rezo para que tu cuerpo ausente no quede impune. Para que no quede anónimo.” (28)

Escrita a manera de viñetas, la obra está hecha para un montaje, una lectura en atril, combinando diálogos o voces narrativas, mientras la lírica de sus frases asemeja a la poesía, combinada con testimonios arrancados de la realidad de una noticia o de un reportaje, mientras continúa la anécdota inicial a manera de novela.

Lo cotidiano, así como lo trascendental, se fusionan en cada página de esta obra. “Sé que nunca te gustó que no desayunara, pero desde que ya no estás no hay nadie que me regañe por no hacerlo.” (51)

La intertextualidad también se hace presente. Como mencionamos, en una noticia, en un reportaje, en un testimonio recopilado por la autora. “Vine a San Fernando a buscar a mi hermano. / Vine a San Fernando a buscar a mi padre. / Vine a San Fernando a buscar a mi marido. / Vine a San Fernando s buscar a mi hijo. / Vine con los demás por los cuerpos de los nuestros.” (64) La realidad y la ficción se combinan, se fusionan.

Uribe nos orilla a retomar la tragedia original, a identificar su vigencia. “Yo supe que vería una ciudad situada. / Supe que Tamaulipas era Tebas / y Creonte este silencio amordazándolo todo.” (65) Efectivamente, en la obra no hay un rey presente que amenaza a Antígona si viola su ley. Pero al menos está presente. En esta realidad no hay rey, no hay ley, no hay autoridad.

Con un lenguaje llano, que nace de las personas comunes. Con frases o párrafos cortos, con escasos diálogos, pero con una polifonía que ensordece. Y en todo, la ausencia, el dolor. “¿Qué cosa es el cuerpo cuando alguien lo desprovee de nombre, de historia, de apellido?” (68)

Destaca el letimotiv de los vasos, algunas veces llenos, algunas veces vacíos, otras rotos o hechos añicos. ¿La vida, el cuerpo? Su representación puede ser múltiple, y todas certeras.

El texto también combina preguntas y respuestas, retóricas, sobre los desparecidos, sobre lo que ya no está. Lamentablemente, no todas las preguntas tienen respuesta.

Sin duda una obra para reflexionar, una visión arrancada de la realidad que ha generado el crimen y la violencia en nuestro país.

La edición de Cooperativa Editorial y sur+  se acompaña de una serie de notas y referencias que permiten ver esta texto no como una ficción, sino como una realidad llena de voces y de una apremiante invitación final al lector: “¿Me ayudarías a levantar el cadáver?” (101) En la tragedia original Ismene se niega hasta prácticamente alcanzar la locura ¿nosotros haríamos lo mismo?

lunes, 1 de julio de 2019

Te vendo un perro: la ironía y nuestra realidad.


Juan Pablo Villalobos cierra una trilogía de lo irónico, de la vivencia en nuestros tiempos modernos, de personajes tan ilógicos como reales con la novela Te vendo un perro (2014, Anagrama) 

En la novela, el espacio parece confinado a un edificio: un grupo singular de mayores que se reúnen en “tertulias literarias” encabezadas por la más terrible de las vecinas, aquella que se dedica a atormentar a Teo, el protagonista de la historia.

Teo, que puede pasar por un simpático alcohólico, se decida a mortificar a los vecinos, y en especial a su archienemiga, mientras entabla una rara amistad con un singular mormón, poniendo en duda no solo sus valores sino sus creencias más arraigadas.

Con su andar diario, el protagonista hace una especie de recorrido por una gran urbe, con la singularidad de los desaparecidos ante la corrupción y la delincuencia, así como viajes al pasado donde también desaparecen los perros callejeros.

Y en el pasado, y en este presente lleno de ironía, parece que los perros tienen un buen mercado…

Con un buen ritmo, abundantes diálogos, lenguaje coloquial, descripciones necesarias, Villalobos construye un presente lleno de personas reales y escenas de nuestra sociedad, mientras la sexualidad despierta, los ataques vecinales se ejecutan y, mientras tanto, la fe se convierte en duda y el amor en negocio.

El protagonista también quiere escribir una novela, y con ello retratar su realidad… o la ficción que le rodea.

Una excelente novela para reír y para disfrutar, y cómo no reflexionar si la realidad no supera a la ficción y si los perros realmente sirven para algo más que mascotas…

La trilogía que cierra se conforma de otros dos grandes textos: Fiesta en la madriguera (2010, Anagrama,  http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2013/10/villalobos-nos-invita-la-madriguera.html) y Si viviéramos en un lugar normal (2012, Anagrama, http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2018/11/si-vivieramos-en-un-lugar-normal.html)

martes, 23 de octubre de 2018

A 50 años: Tlatelolco, la imaginación y el poder


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En el 2018 se cumplieron 50 años del movimiento estudiantil en México, y en particular de la matanza de estudiantes en La plaza de las tres culturas en Tlatelolco, Ciudad de México.

Episodio oscuro en la historia del país, la historia oficial indica un enfrentamiento provocado por líderes estudiantiles; la historia que poco a poco ha salido a la luz es un ataque directo de un grupo paramilitar que acabó con un movimiento que si bien no fue perfecto sí fue auténtico.

Diversos testimonios y relatos han poblado la literatura buscando narrar la visión estudiantil, los testimonios de testigos en los diferentes edificios de vivienda alrededor de la plaza o entrevistas con autoridades o representantes del gobierno contando su versión.

Hace 20 años, hablando de aniversarios, se publicó un extraordinario ensayo de Jorge Volpi, el multipremiado y reconocido autor mexicano: La imaginación y el poder. Una historia intelectual de 1968 (Editorial Era, 1998)


En esta obra, entre investigación documental y ensayo, Volpi busca contestar: ¿existió o no una conjura internacional o nacional encabezada por intelectuales para perturbar o derrocar al gobierno mexicano?

Con un preludio, cinco actos y un epílogo, el autor de En busca de Klingsor y Memorial del engaño, realiza una extensa revisión hemerográfica en periódicos y revistas de la época, tanto mexicanos como del extranjero, para identificar si hubo o no esta conspiración señala por el entonces presidente Díaz Ordaz.

El planteamiento del contexto –magistralmente resumido por Volpi- incluye los antecedentes políticos internacionales, la elección de Díaz Ordaz y sus miedos, la revisión de intelectuales de izquierda o afamados en el país, y por supuesto, una visión de los propios estudiantes e intelectuales de la época.

En un orden cronológico, Volpi nos plantea qué pasa en Europa y en Estados Unidos sobre el 68: México no puede estar aislado, si los estudiantes y sus profesores se documentan y viven de una u otra manera lo que otros países viven. Los cambios políticos y sociales externos también se viven en este país donde –gracias o no- el partido oficial ha buscado conservar las buenas costumbres.

Aparentemente instigados por esa “mano invisible” del contexto mundial, Días Ordaz teme que las Olimpiadas –ese evento que reconoce la paz mundial- se vería perjudicada. Ni los estudiantes ni los intelectuales mancharán esa otro evento denominado “Olimpiadas culturales”, también destinado a mostrar la grandeza cultura mexicana.

En este contexto, las decisiones tomadas por el Consejo Nacional de Huelga de los estudiantes y por el propio gobierno en sus diferentes ámbitos federales, se conjugarán para la tensión, los dimes y diretes y, finalmente, el enfrentamiento.

Buscando la objetividad de una buena tesis, Volpi cita discursos y publicaciones de la época, para que el lector construya su propia visión de la época.

Acompaña al libro una extensa sección de notas complementarias y bibliografía, así como un buen ensayo del propio autor denominado "A treinta años de 1968".

La imaginación y el poder se convierte entonces es un libro integral, donde conclusiones y verdades van tomando forma para recrear un antes – durante y después del Movimiento Estudiantil que lo cambió todo y que se niega a ser olvidado. Más bien, que no debe olvidarse.

A mi gusto, un extraordinario relato con fundamento, que reconstruye desde la visión de Díaz Ordaz y entidades del gobierno qué consideraron pasaba en el país, hasta el poderoso papel real de los intelectuales en su momento: Monsiváis, Garro, Fuentes y Paz, por mencionar a algunos.

Nadie niega el apoyo que los estudiantes generaron entre intelectuales, escritores, artistas y sociedad en general, de ahí a que haya sido una orquestación gigantesca, solo queda a juicio del lector, y por qué no, de la historia.


Se ha resumido también otro extraordinario ensayo, que a pesar de tener casi una década continua vigente: El insomnio de Bolívar: cuatro consideraciones intempestivas sobre América Latina en el siglo XXI  (Hacia la unidad latinoamericana... un ensayo, un sueño http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2011/12/hacia-la-unidad-latinoamericana-un.html)


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martes, 28 de agosto de 2018

Si viviéramos en un lugar normal: Villalobos y la tragicomedia


Juan Pablo Villalobos nos regaló un mundo extraño en Fiesta en la madriguera (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2013/10/villalobos-nos-invita-la-madriguera.html) y su segundo texto demostró su capacidad narrativa y de presentar personas arrancados de la realidad en situaciones inesperadas.

Si viviéramos en un lugar normal (2012, Anagrama) presenta la historia de una familia que vive pobre pero honradamente en un lugar casi olvidado de Jalisco… hasta que unos adinerados pretenden despojarla de su terreno, y con ello de su casa y su imaginación.


Entre “mentadas de madre” y unas ricas quesadillas, el protagonista se presenta entre disculpas y perdone usted, para dar pie a una historia divertida y a la vez aleccionadora sobre qué sucede en nuestro México.

La familia de numerosos hijos y una obsesión por la cultura griega –comenzando por supuesto por los nombres de los hijos: Aristóteles, Orestes, Arquíloco, Calímaco, Electra, Cástor y Pólux, es encabezada por un profesor que vitupera contra el gobierno y en ello, invierte su amplio vocabulario de insultos, mientras la sumisa madre hace milagros con el escaso ingreso para preparar suficientes quesadillas para todos, platillo que termina siendo una representación del hambre y la escasez.

En la novela, además de presentar interesantes diálogos y descripciones necesarias para entender el espacio, los personajes tienen que moverse de un lugar a otro, y en esa odisea pierden a los gemelos imaginarios… así, entre lo fantástico y lo irónico, para representar esa ola de desaparecidos que atacan a muchas familias en el país.

La ironía y la tragicomedia se mezclan para hablar de la migración de lo rural a lo urbano, la miseria a la que se enfrentan las personas por su falta de preparación o su ignorancia, de tal manera que pedir en la calle es una solución ante la falta de trabajo.

El robo, la denuncia, la huida, la búsqueda de aventuras y de oportunidades, reafirman esta especie de odisea donde Aristóteles, el protagonista, se encuentra personajes que le hacen ver su suerte, y también, como sucede en la vida, quienes le echan la mano para que le vaya mejor.

Lo cierto es que a sus 16 años, el protagonista vivirá lo suficiente para saber dónde quiere estar, qué quiere comer y, tal vez, qué desea para su futuro. Su familia y su vivienda no son “normales”, y seguramente nada a su alrededor. ¿No será así en todas las casas y las familias?

Una buena novela, de ritmo ágil y situaciones divertidas-críticas, para disfrutar una forma diferente de narrar y conocer a una voz interesante en la literatura mexicana.

martes, 12 de junio de 2018

Perderá: una polifonía de la condición humana


Perderá (2015, Maxi TusQuets) es una novela polifónica, donde la línea temporal se mezcla con la espacial, resultando una especie de corriente de conciencia en el diván.


El texto de Celso Santajuliana –uno de los miembros de “los enterradores”- resulta una compleja y entretenida novela. Un lenguaje sobrio –a veces sombrío- se conjuga con personajes delimitados por la propia polifonía, y una narrativa fragmentada que asemejan a esa corriente de conciencia que todo ser humano vive.

Con el vaso comunicante de “la loquera”, el protagonista José plantea su aventura  antiética con su terapeuta, quien lo sigue en una especie de descenso al infierno para conocer al amor de su vida... que bien podría resultar en un juego de personalidades.

De pronto, se cambia la acción a un joven deportista que busca oportunidad en las grandes ligas del soccer, para demostrar su inseguridad y su talento, que ante la falta de oportunidades y el miedo a las lesiones, irá construyendo su incierto futuro.

También se escucha a un piloto, que entre la aventura y la osadía no sabemos a ciencia cierta dónde y por qué quiere viajar.

Con una narrativa llena de puntos suspensivos, acotaciones entre paréntesis, abundantes diálogos y descripciones en primera persona, con algunas cursivas a manera de intertexto, esta novela se puede considerar un thriller y una especie de biografía apócrifa de un sueño o de una aventura, donde el protagonista seguro terminará perdiendo.

Interesante para conocer una de las importantes voces narrativas de México y una forma diferente, por qué no decirlo, de explorar la mente contemporánea.

En este espacio, del autor hemos comentado su novela a cuatro manos “El final de las nubes” en coautoría con Ricardo Chávez Castañeda (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2014/10/a-que-se-enfrenta-nuestra-ninez-el.html) y el ensayo de los mismos autores “La generación de los enterradores” (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2010/10/enterrando-el-pasado.html)

lunes, 26 de marzo de 2018

Un homenaje a Rulfo: Cóbraselo Caro


Élmer Mendoza es un maestro de lo breve: textos cortos pero poderosos que construir ambientes llenos de violencia y desesperanza, oscuridad y perdición, y a la vez valor y esperanza.

Ya considerado una referencia en la narconovela, también se identifica como un excelente cuentista y narrador de historias: personajes entrañables que se buscan a sí mismos en medio de ese ambiente negativo y vacío.

En Cóbraselo caro (2005) el autor mexicano retoma una de las grandes novelas de nuestro país: Pedro Páramo de Juan Rulfo, y se convierte en un homenaje original y a la vez apasionante.
Una anécdota sencilla: un hombre adinerado leer en uno de sus viajes Pedro Páramo, y acompañado de su esposa, comienza la búsqueda de los restos de este personaje singular.


Fuertes diálogos, descripciones breves, una narración en tercera persona, se conjugan para presentarnos este singular viaje por diversas regiones de México, donde el amor, el chantaje, el dinero, el abuso, todo forma parte de esta Comala moderna.

La búsqueda de los restos del cacique enfrentará a la pareja, a la realidad mexicana, a un singular mundo cargado de fantasía y de irrealidad, frente a un futuro tan incierto como asombroso.

Caminar con estos personajes se convierte así en un homenaje a una de las novelas más representativas de Rulfo y de México. Una oportunidad para disfrutar a este autor, que en pocas páginas, logra esa creación de mundos y situaciones arrancados de la realidad.

En este espacio hemos comentado sus cuentos en las antologías Mexicanos en una nuez: Antología de microrrelatos (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2016/03/mexicanos-en-una-nuez-antologia-de.html) y Cerrando ciclos: El último árbol (cuentos de Navidad) (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2015/01/cerrando-ciclos-el-ultimo-arbol-cuentos.html) También de la novela Balas de plata: Ficción y realidad (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2010/04/blog-post_05.html) y su antología de cuentos Firmado con un klínex (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2013/05/desde-el-cuento-historias-de-narcos-y.html)

martes, 2 de enero de 2018

La mujer y sus sueños: una novela de Sara Sefchovich

La literatura abre puertas, mundos e infinitas posibilidades. En cualquiera de sus géneros, la capacidad de crear personajes e anécdotas es la forma de presentar imágenes que materializan sueños.


Sara Sefchovich recrea esta posibilidad en La señora de los sueños (2002) una extraordinaria novela donde la protagonista femenina nos permite escuchar su voz y transportarnos a diferentes vidas.

A través de 7 historias en épocas y momentos históricos diferentes, Ana Fernández es capaz de ir a la India de Gandhi, las islas del Pacífico con Darwin, e incluso vestirse con burka para vivir una vida completamente diferente a las cuatro paredes de su departamento.

Lo cierto es que Ana está presa en esa vida monótona familiar, donde la lectura de un libro es la única capaz de evitar la modorra de ser quien limpia, cocina, arregla la casa y se dedica al completo a sus hijos y esposo.

A través de un diálogo con una terapeuta, cada miembros de la familia da su testimonio de la transformación de Ana, de los platillos diferentes que cocina, las manías en su hablar o actuar, en sí en la manera en que cada libro modifica su conducta.

En cada inmersión esta mujer busca adoptar la época, el sufrimiento, la pasión, la entrega o superar aquellos que su cuerpo exige, siempre buscando escapar de una realidad que la aplasta.

Esto le permite no solo conocer e interactuar con personajes históricos, sino irse descubriendo a sí misma, para vestirse en forma libre, amar a quien más desea, decir lo que quiera, entregarse a una causa, y por qué no, exiliarse de este mundo para alcanzar el nirvana.

Una exploración de lo femenino, y de aquello que busca una mujer en sus sueños y en su realidad, para crecer y hacerse una persona plena.

Para disfrutar a la autora y navegar por momentos femeninos que no parecemos conocer.

lunes, 30 de octubre de 2017

Memorial del engaño: conociendo nuestro sistema financiero


Hay que reconocer que hay autor que aprecio y del cual me gusta leer sus textos. Algunas veces con portentos de textos, otras con breves pero invaluables, y con variedad de géneros como el ensayo literario, el ensayo crítico, o narrativas que invitan a despertar de los sueños.

Jorge Volpi, autor mexicano multipremiado y “bestseller”, también es un “bestreader”, en el sentido de que hay textos que invitan a reflexionar y en profundizar sobre un momento en la historia, o una situación humana.

Con su afamado juego de lo ficticio o la realidad alterna, nos ofrece Memorial del engaño (2013) un supuesto texto real donde J. Volpi profundiza en la caída financiera en New York, que llevó a una crisis global del sistema financiero.

En el supuesto manuscrito que llega a un editorial se dan detalles que solo una persona que formó parte de los movimientos financieros que llevaron a la famosa burbuja pudo dar: movimientos bancarios, la creación de los fondos internacionales después de la Segunda Guerra Mundial, la política y la ambición detrás de las decisiones… todo se conjuga para crear una nueva mitología: los dioses del dinero intangible.

En historias paralelas, vemos la creación de los escenarios financieros que hoy nos rigen, el drama por reconocer o desechar un modelo económico, y la historia familiar de quien por generaciones busca el éxito pero solo encuentra el fracaso: la visión de aplastar al más débil, incluso a costa de la propia familia, para crecer en un impero que te ponga en un pent-house de la Gran Manzana.

Con su reconocido estilo de investigación histórica y con una narración que va entre la primera persona y el narrador que todo lo sabe, Volpi entreteje un caballo de Troya, cuya sorpresa será el derrumbe de los esquemas que conocemos.

Los personajes, que abundan también en la historia, van revelando sus deseos más oscuros, para terminar con la sorpresa que encierra el caballo: un presente poco certero, pero que el dinero puede comprar.

Tal vez no sea su mejor novela, pero sí es una excelente oportunidad para ir entendiendo nuestro sistema financiero y a dónde se puede llegar cuando la ambición es más grande que el bien común. Para amantes de las historias intrincadas y este gran autor mexicano.

En este espacio es uno de los autores más comentados… pues he hablado del autor en diversas antologías: Bogotá39: un acercamiento literario con El gato de Schrödinger (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2014/08/bogota39-un-acercamiento-literario.html); Se habla español: Voces latinas en USA (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2017/08/se-habla-espanol-voces-latinas-en-usa.html) y Voces de 1960: En busca de la década perdida (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2011/07/susana-lozano-coordina-en-lo-escrito.html). También hemos hablado del ensayo, Hacia la unidad latinoamericana... un ensayo, un sueño – El insomnio de Bolívar (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2011/12/hacia-la-unidad-latinoamericana-un.html) y La ficción y la mente (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2011/05/la-ficcion-y-la-mente.html)
En su narrativa, hemos hablado de Entre las sombras y la psicología humana: La tejedora de sombras (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2014/01/entre-las-sombras-y-la-psicologia-humana.html) y Las elegidas: una visión de la trata de blancas (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2015/12/las-elegidas-una-vision-de-la-trata-de.html)  También Una revisión a la oscuridad del bosque y del alma – Oscuro bosque oscuro (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2010/04/una-revision-la-oscuridad-del-bosque-y.html)


lunes, 4 de septiembre de 2017

La ironía y lo festivo: una mirada al Tríptico del Carnaval


Sergio Pitol, mexicano universal, dejó como parte de su legado literario un testimonio entre la revisión histórica y la visión irónica de México a través un conjunto de novelas que fueron denominadas Tríptico del Carnaval: El desfile del amor (1984), Domar a la divina garza (1988) y La vida conyugal (1991).

Publicadas a lo largo de 7 años, las novelas vienen a cambiar la narrativa introspectiva y profunda de Pitol. Individualmente las publicó Era y la antología ha sido publicada por Editorial Anagrama (1999)

Con ellas, la ironía, la comedia, lo nefasto, lo carnavalesco, lo bajtiniano de las secreciones humanas retoma una nueva dimensión: explorando el final del siglo XIX y la “modernidad” del siglo XX, nos presenta lo rígido y lo conservador, a medida que su contraparte nos provoca estupor, risa, extrañeza.
Entre el narrador personaje y los diálogos abundantes, las novelas van desarrollando pocos pero significativos personajes: Dante de la Estrella, quien entre copa y copa cuenta un agitado viaje a Turquía donde conocerá los límites de la decencia y las buenas costumbres de la época. También conocemos a una variedad carnavalesca de personajes, quienes pretextando el amor de adentran en una época de espías, guerra, secretos y un asesinato entre borrachera y crimen pasional.

En La vida conyugal, el personaje Jacqueline –quien nos recuerda a la sufrida Madame Bovary pero que no usa su nombre verdadero- sus aventuras con diversos amantes y el afán de eliminar a su marido. Esto ante la necesidad de enterrar su pasado “vulgar” y los odiosos familiares que no han logrado pasar de la mediocridad.

En México, Cuernavaca, Turquía, entre otros lugares entre exóticos y comunes, la vida se va construyendo entre diálogos y sentimientos, donde el dinero, la posición social, la cultura y las necesidades propias de una vida tranquila se contraponen a la necesidad del trabajo y las buenas costumbres.

Poco a poco Pitol deja retratados de una manera original, prácticamente sin estereotipos, personajes femeninos y masculinos que son diferentes, llenos de pasiones y una vitalidad que va a trascender las páginas.

Y es que a medida que cada novela es más corta que la otra, el disfrute de los personajes aumenta: conocer los vericuetos de la vida conyugal será tan profundo como conocer los pormenores de la cultura mexicana a través de los ojos extranjeros.

En un profundo ejercicio narrativo, las novelas representan el poder narrativo del autor, a la vez que demuestra su capacidad para crear personajes y retratar, con todo el peso de la ironía, a una sociedad mexicana envuelta en las apariencias, las aspiraciones, la corrupción y la mentira.

En su edición de Anagrama, el tríptico se acompaña con una amplia presentación de Antonio Tabucchi que vale la pena leer.

lunes, 7 de agosto de 2017

Temporada de huracanes: la decadencia humana

Un buen amigo me recomendó leer a una escritora mexicana que ha causado revuelo: Fernanda Melchor, nacida en Veracruz y criada en las letras.

Con novelas cuentos y ensayos en su haber, Melchor explora en Temporada de Huracanes (Random House, 2017) cómo los personajes van en una espiral descendiendo hasta el infierno, mientras se enfrentan a su miedos, sus pasiones, su contexto.

Con el trasfondo de cualquier puedo en México, donde hay sendas limitaciones de estudio y económicas, donde la ciencia no existe y su lugar lo ocupa la santería o la adivinanza, donde la miseria y las drogas legales e ilegales combinan… todo ello va poniendo el escenario para estos personajes atípicos.

Algunos en el seno familiar, los muchos en grupos disfuncionales, donde la promiscuidad y lo prohibido conviven, los personajes buscarán salir de sus círculos en busca de un mejor futuro o simplemente para huir de su vivencia diaria.

Detona la historia la muerte de La bruja, y así comienza una especie de descenso al infierno, donde una historia da pie a la siguiente, y con las características de narrar la contraparte de la historia. Narrando en primera persona, y con las referencias a otros, vamos conociendo el enfrentamiento al desconocido, el misterio de la muerte, los excesos, la religión, y el corto presente que rodea a cada uno.

Personajes descritos con magistralidad, diálogos y descripciones precisas, un ritmo que avanza en forma lenta como un huracán, pero con la fortaleza de historias crudas, el lenguaje duro de la escritora van dando forma a un territorio casi sin nombre, pero con la oportunidad de trascender cuando deja huella en quienes marca.

Una novela mexicana que vale la pena leer y disfrutar, a veces invita a girar la cara, pero siempre a seguir leyendo.