Mostrando entradas con la etiqueta novela mexicana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta novela mexicana. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de noviembre de 2025

Todos los fines del mundo: vasos comunicantes de personas y realidades

Toda novela nos engaña. Nos manipula para dar por sentada una historia. Nosotros participamos en ese juego y aceptamos todos los futuros, las posibilidades, los escenarios.

Andrea Chapela construye una ficción en Todos los fines del mundo (Random House, 2025) que nos manipula, nos hace creer en este mundo postapocalíptico y, de pronto, da un giro de 180 grados. Hemos caído en ese juego de lo incierto, de los vasos comunicantes que entrelazan los personajes y las realidades. 

Dividida en tres partes, las dos primeras son una novela contenida en sí misma, una especie de intertexto que cae en nuestras manos y nos adentra en ese mundo que no está lejos de la realidad. El juego de real y lo ficticio, muy a la usanza de Don Quijote, nos indica que lo cierto es en realidad incierto, para abrir paso a la tercera y reveladora parte.

El amor se convierte en uno de los leitmotivs del texto: “Así como en el inglés, donde el verbo to love tiene que contener todos los matices entre te quiero y te amo, así podía haber existido en algún tiempo, en algún lugar del mundo, un idioma en el que el amor y la amistad fueran el mismo concepto. Donde no hubiera que buscarle límites al cariño.” (41)

Los límites, precisamente, se convierten en el juego de un triángulo amoroso, en realidad el ejercicio de una amistad que trasciende fronteras, pero que a la vez parece desvanecer las líneas entre lo real y lo deseado (por no decir fantástico) De esta forma jugará a la ficción dentro de la ficción.

La misma narradora participa de una u otra forma en el juego, cuando su reflexión dice “El triángulo se había deformado siguiendo la trayectoria de ese viaje a la playa: las aristas se alejaron y ellos dejaron de ser esquinar para verse, en la lejanía, como el mismo punto.” (47)

Y es el que amor está ahí presente, y es donde la novela se consume así misma. Los personajes parecen evolucionar entre las partes, aunque es la narradora-protagonista quien realmente lograr trasladarse de un sentir a otro, llena de dudas, de incógnitas, de indecisiones. “Eres alguien y después del amor eres alguien más.” (222)

Todos los fines del mundo se centra en Angélica, una joven que vive en un mundo afectado por catástrofes climáticas extremas: estaciones severas, días de encierro, impactos del cambio climático que se sienten ya imposibles de ignorar. Ella nos quiere contar la historia, pero en su juego reconoce “A veces quiero contártelo todo, me dijo, pero nunca sé dónde empezar.” (175) y más adelante declara “Nunca hay que confiar en la narradora.” (216)

Originaria de México, con un intercambio en puerta y una oportunidad para estudiar teatro en Madrid, Angélica, la protagonista conoce y convive con Manu y Susana, vecinos/amigos/amores posibles, con quienes experimenta momentos de calma y normalidad: ver películas, estar juntos en el parque, compartir el bar de Susana.

Esa convivencia plantea para ella una pregunta cada vez más urgente: ¿con quién pasaría el fin del mundo? Y de pronto, debe regresar a su país y enfrentar a su familia y al mundo que sobreviene. Se enfrenta entonces a sus relaciones, así en plural, donde no tiene cabida una sola imagen o un solo amor, sin embargo “hay relaciones que no tienen nombre, algunas no lo necesitan y otras solo sobreviven si son nombradas.” (263)

De las mencionadas tres partes, la primera transcurre en Madrid, donde Angélica explora esos vínculos ambiguos entre amistad y amor, en medio de la creciente crisis; la segunda parte la lleva de regreso a México, donde enfrenta su pasado, sus deudas emocionales, los lazos que dejó atrás, y las transformaciones que su país y su entorno también han sufrido. Mas “… no es el pasado el que nos va a enloquecer, es la falta de futuro, es este aislamiento.” (184)

Esta dura reflexión nos lleva a los años de la pandemia, y en otras circunstancias a la soledad que nos rodea ante otros.

La parte final es una reflexión sobre la reconstrucción de relaciones, la pertenencia, y la reafirmación de la esperanza: a pesar del colapso, la novela sugiere que aún es posible encontrar sentido, afecto y comunidad.

Y reconoce que, en ello, el amor es pieza clave. “El amor juega un papel fundamental en la sociedad. Se ha vuelto la piedra angular de los sentimientos, la emoción determinante para formar una pareja, el más importante de los vínculos a que podemos aspirar, pero me gusta pensar que la peculiaridad del amor reside en la creación de una experiencia común.” (84)

La narrativa se desarrolla entre lo ambigüedad y lo humano, pone en cuestión las fronteras entre amor y amistad, entre lo que hemos dejado atrás y lo que esperamos, entre lo que se termina y lo que puede renacer.

Esta novela impacta en sus dos primeras partes, para adoptar un ritmo lento pero lleno de reflexiones. Personajes que se trazan y permite una evolución frente al juego de lo incierto. Interesante para conocer una visión narrativa contemporánea y enfrentarnos a esas preguntas que en el pasado o en el futuro seguirán invitando a ver los fines del mundo.

lunes, 5 de mayo de 2025

Todo lo que no sabemos: la recuperación de la memoria y la turbulencia histórica

Todo lo que no sabemos (Hachette Literatura, 2024) es la quinta novela María de Alva, un texto con historias paralelas y una profunda revisión de la familia, la memoria, lo humano. En palabras de la propia novela: “Esta historia tiene balas y armas de fuego, policías y guerrilleros, un detective con un portafolios negro, jóvenes desaparecidos, algunas notas periodísticas, un venado cola blanca entre los matorrales, un avión secuestrado y muñecas sobre una repisa, un coche rojo robado, una ciudad que se muerde de calor o de frío, un cáncer que es metáfora pero también tiene muy verdadero”. (13)

 

La historia se desarrolla en Monterrey, México, entre la década de 1970 -época marcada por la violencia política y social- y la actualidad. Y se centra en el asesinato de Antonio Vélez, un ingeniero y padre de familia, ocurrido en 1974, y su impacto en su hija Cristina, quien, años después, enfrenta un diagnóstico de cáncer terminal. “Presintió que así sería ahora la vida. Una serie de imágenes cotidianas, alegres, aburridas, casuales, intercaladas con periodos en los que la alimaña se haría presente, algo se los recordaría y todo se pondría en tono gris de nuevo.” (21)

 

A partir de diversas voces narrativas, incluyendo la de Cristina, su madre Emilia, la narradora (quien es sobrina de Antonio) y el detective Samuel Rodríguez, encargado de investigar el asesinato, las historias paralelas se conjugan: (1) la narradora-testigo (2) Cristina, prima-hija enferma de cáncer (3) El asesinato del empresario Antonio.

 

Como en los otros textos de María de Alva, el trasfondo histórico cobra relevancia: cuando el hegemónico partido del poder haría cualquier cosa para mantenerse en él y cumplir la afamada paz social y la ilusión del progreso que siempre parece haber rondado a México. En medio de ello, las situaciones familiares que, de tan comunes, parecen pasar desapercibidos. “Tal vez la vida nuestra no es nada, se dijo Cristina. Millones y millones de años, la vida humana apenas una nada en medio, un punto en el mar del tiempo del universo, pero como quiera deseaba permanecer en ella.” (23)

 

Lo anterior enmarca la narrativa personal y la situación de la enfermedad, ese monstruo que es el cáncer y que merma la salud a medida que inspira grandes hazañas. “En las enfermedades de restas algo le falta al cuerpo: hay un agujero, un hueco, una sustracción; un vacío en el cuerpo que no logra completarse para estar entero de nuevo.” (39)

 

Aquí la Historia de México se combina con la historia familiar: sabemos el marco histórico, las muertes y los desparecidos, lo oficial y lo vergonzoso, el miedo y el terror, no sabemos el porqué de las acciones, de la enfermedad, del dolor. “Hay momentos que se quedan con nosotros siempre, aunque no haya fotografías. Se levanta frente a nosotros una imagen y la vemos una y otra vez. Es un retrato sin contornos, sin esquinas. No vemos lo que está más allá, qué pasó antes o qué sucedió después. Y así pase el tiempo, los años, queda intacto en un archivo de nuestra cabeza, que de tanto en tanto sacamos y le pulimos el vidrio para verlo de nuevo.” (34)

 

En la novela, abunda la narración en primera persona desde la visión de cada personaje: quien narra, quien padece, quien investiga. Los saltos temporales se entretejen, siendo el hilo conductor las preguntas y las vivencias diarias. “El amor es un lugar extraño, un espacio desconocido. No se puede explicar por qué se ama. Una camina a tientas en ese páramo. A veces se llega al puerto de quien espera, del que abre los brazos, hay un alivio en el ser amado, un descanso.” (45)

 

Con los intertextos se enriquece la narrativa: el informe de la investigación, las grabaciones que el protagonista hace, las noticias arrancadas de la realidad. La investigación del detective Rodríguez, aunque aparentemente desvinculada de la familia, se entrelaza con la trama principal, revelando conexiones inesperadas y profundizando en la complejidad de los hechos.

 

La enfermedad de Cristina sirve como un catalizador para revivir el pasado y confrontar los secretos familiares. La figura del padre asesinado se mantiene presente en la vida de los personajes, quienes buscan respuestas y significado en medio del sufrimiento. “La enfermedad muestra esa cárcel que uno carga a cuestas, esa tiranía material del anclaje a la carne que contiene el soplo de la vida.” (90) Y más adelante: “En medicina aprendí que las células del cuerpo se modifican, ya no tenemos las mismas con las que nacemos. Se nos fueron acaban las partículas de papá, cada átomo, cada huella.” (266)

 

El amor filial se enfrenta a los pequeños secretos familiares -dónde quedaron los discos o la guitarra del padre; quién pudo haber salvado o condenado a Antonio; la economía y la forzada migración-, el desconocimiento de los hechos a las investigaciones fallidas, el aliento por recuperar el pasado a una enfermedad que se oculta y que destruye. “Yo también aprendí a callar.” (208) dice con profunda voz la protagonista.

 

Mientras se narra, se reflexiona sobre el escribir… también se aborda la necesidad, el dolor y la esperanza de la mudanza, el cambio, la lucha de la clase media por subsistir. “En inglés, no había papá.” (267)

 

Como letimotivs, la novela explora: la enfermedad, la patria, el dolor, la ausencia. Y claro, la Historia, la política y sus adeudos con la sociedad. “Esas palabras susurradas a medias que una pesca al vuelo tras un escritorio, en el dintel de una puerta, por una ventana. Un diálogo vedado que pondría en movimiento toda una serie de pequeños disimulos que se han cuidado por mucho tiempo para que no salgan a la vista de todos.” (274-275)

 

Lo familiar trasciende para una provocación universal: el dolor ante una pérdida irreparable, tal vez sin sentido. “Soy una especie en extinción buscando huellas materiales de la familia que hemos sido en los archivos que nos quedaron en cajones y repisas. Una arqueóloga doméstica de nuestra vida.” (309) Y poco después: “Somos una civilización perdida. Hubo algo, alguien una vez. Una casa. Una familia. Una mañana de sol, mientras da vueltas un disco.” (309)

 

Los personajes son multidimensionales, y un ritmo intenso va entretejiendo la historia que nos rodea. “Veme, carajo. No me voy. Me tendrás que ver. Mírame, yo también existo, no me he muerto, no he desaparecido todavía... Esta es mi voz viva, desnuda. Aquí, delante de ti.” (313)

 

En Todo lo que no sabemos "Hay una memoria que se intuye, que se lleva dentro, que dicta lo que hay que hacer.” (210) La recuperación se convierte entonces en ese catalizador del dolor, los recuerdos que deben seguir vivos, las fotografías que parecen evitar que todo se desvanezca. “A veces me pregunto cuántas fotografías acaban por amansar el dolor, por contenerlo, dentro de ese falso manto de alegría a la que la ejecución de la misma foto nos obliga.” (88)

 

La novela, en otras palabras, invita a cuestionar las versiones oficiales de la historia y a reconocer las voces de las víctimas que han sido silenciadas por el tiempo y condenadas al olvido, mientras reflexionamos sobre la enfermedad y la solidaridad, el amor filial y la necesidad de construir un espacio seguro para la familia.

 

Un excelente texto para conocer esos fragmentos que la historia parece “olvidar”, y profundizar entre lo que nos hace humanos, que nos fortalece, que nos permite seguir adelante. Aunque no sepamos cómo, lo importante es seguir adelante.

lunes, 10 de febrero de 2025

El caos, el cambio: un díptico de Carlos Calles

 

Carlos Calles es un autor regiomontano que nos ofrece el díptico La ilusión del caos (edebé, 2017) y su posterior secuela La ilusión del cambio (ebedé, 2017). La historia se puede resumir como un futuro distópico, donde el cambio climático ha provocado grandes zonas con agua en la Tierra, limitando los pocos países que lograron sobrevivir gracias a un muro que parece no tener fin, así como un reordenamiento de la sociedad y sus actividades.

 

Las novelas se pueden catalogar como literatura juvenil por el manejo de capítulos cortos, personajes muy definidos, trama lineal y un conflicto apegado al primero amor frente a las reglas inflexibles de una sociedad. Su planteamiento y su desarrollo permiten ir más allá del conflicto amoroso para ubicarnos frente a un par de textos que invitan a la reflexión y a ir más allá de lo común.

 

El primer texto, La ilusión del caos, presenta un futuro devastado por el calentamiento global, donde los gobiernos imponen un control absoluto sobre la vida de los ciudadanos. En este contexto, los personajes principales Norela y Oriol, dos jóvenes de 16 años, están enamorados a pesar de que no se permite; y están en la espera de recibir la carta del gobierno que determina su futuro: con quién deben casarse, dónde trabajarán y vivirán, incluso si tienen la autorización de tener hijos.

 

La trama se desarrolla en Quéret, país aislado por un muro que lo protege del mar, en un escenario donde la vida humana está estrictamente regulada y limitada a 50 años (hay un ordenamiento de terminación de vida). Los habitantes son asignados a parejas, profesiones y lugares de residencia desde su nacimiento, y cualquier intento de desobedecer estas normas es castigado severamente.

 

A lo largo de la novela, Norela y Oriol representan dos formas distintas de resistencia: ella se une a "La Unión", una organización secreta que promueve el pensamiento crítico y la preservación del conocimiento, a través de libros y el arte –ambos prohibidos en Quéret–, mientras que él se involucra con los "Nibelungos", un grupo radical que busca derrocar al régimen mediante la violencia.

 

Ambos enfrentan dilemas éticos y personales que ponen a prueba su amor y su compromiso con la libertad. Las decisiones de ambos los enfrentarán no solo a su pareja, sino a su familia y, en sí, a la sociedad donde les ha tocado vivir.

 

La historia explora cómo sus caminos se cruzan y se separan, reflejando las tensiones entre la rebelión intelectual y la acción directa en un contexto de opresión totalitaria.

 

En el segundo texto, La ilusión del cambio, arranca a los pocos días de terminada la historia de La ilusión del caos, enfrentando ahora una crisis ambiental y política.

Los protagonistas, Norela y Oriol, se encuentran en Heltz, país vecino del norte, cada uno por razones distintas: ella huyendo del peligro que se vive en la primera novela, él cumpliendo una misión. Un inesperado reencuentro los confrontará con la realidad de que se avecina una guerra, y al estar en bandos opuestos, la amenaza de un conflicto entre ambos es inminente.

 

La novela aborda temas como el amor, la lealtad y la lucha contra la tiranía y la hipocresía de los poderosos. En el desarrollo de la historia, conocerán algunos secretos que mantienen el orden actual, así como otros personajes que darán forma a las corrientes políticas en franco enfrentamiento.

 

Con la situación al borde del colapso, los dos jóvenes deberán decidir entre su amor o seguir los ideales por los que tanto han luchado. Así, el destino de Norela y Oriol se entrelaza en un contexto de tensión política y social, donde sus decisiones personales reflejan los dilemas éticos y morales de una sociedad al borde del cambio.

 

En ambos textos, el estilo narrativo de Calles es directo y evocador, utilizando una prosa sencilla pero cargada de simbolismo y referencias literarias. Sus personajes están claramente definidos, con una evolución necesaria para su crecimiento. Si bien los espacios parecieran netamente de ciencia ficción, la realidad parece estar a la vuelta de la esquina.

 

Las novelas se caracterizan por su tono reflexivo y su capacidad para generar empatía con los personajes, invitando al lector a cuestionar las estructuras de poder y a reflexionar sobre el valor de la libertad y el conocimiento en tiempos de crisis.

 

Así vamos más allá de una historia de amor juvenil, para enfrentarnos a una profunda reflexión sobre la resistencia, la identidad y el futuro de la humanidad. Dos textos ampliamente recomendados para vivir entre el caos y el cambio, con una ilusión que no debe desvanecerse.

lunes, 26 de agosto de 2024

Desde el Premio Alfaguara de Novela, Una novela criminal

 


El Premio Alfaguara de Novela ofrece una historia profundamente humana en un contexto histórico y social importante, al menos así lo entiendo en buena parte de sus obras. También con personajes destacables y una estructura narrativa que destaca de otras novelas, incluso de los mismos autores. 


De esta gama, tenemos Una novela criminal (Alfaguara, 2018) de Jorge Volpi, que reconstruye -sin ficción en palabras del propio autor- el caso de Florence Cassez e Israel Vallarta, dos personas acusadas de pertenecer a una banda de secuestradores en México. 

 

La detención de ambos fue transmitida en vivo por televisión, pero pronto se descubrió que fue un montaje orquestado por la policía para dar la impresión de eficacia en la lucha contra el crimen. 

 

A través de una investigación meticulosa, Volpi presenta testimonios de los involucrados, incluyendo víctimas, policías, abogados y periodistas, para exponer las irregularidades y abusos cometidos durante el proceso. 

 

La obra destaca cómo los medios de comunicación y las autoridades manipularon la información para crear una narrativa que favoreciera sus intereses. Y en ello, muestra la fragilidad o el abuso en que puede caer el sistema judicial mexicano. ​

 

La novela no busca determinar la culpabilidad o la inocencia de los acusados –como incluso se indica en el texto en una de las entrevistas a Cassez, quien se supone accede a entrevistarse y a la publicación del texto si eso reafirma su inocencia–, sino más bien arrojar luz sobre las fallas del sistema judicial y la corrupción institucional. En un México que presume un estado de derecho en plena lucha contra la criminalidad, esto se convierte en un caso incómodo. 

 

Volpi emplea una estructura que combina elementos de la crónica, el ensayo y la narrativa, desafiando las convenciones del género y ofreciendo una visión multifacética del caso. 

 

La obra también aborda las implicaciones políticas y diplomáticas que surgieron a raíz del incidente, incluyendo las tensiones entre México y Francia, encabezados por sus presidentes, y como un supuesto acto criminal se convierte en una especie de arena donde los egos y las tensiones diplomáticas están a flor de piel.

 

Al final, Una novela criminal deja al lector con más preguntas que respuestas, invitando a reflexionar sobre la verdad, la justicia y el poder en la sociedad contemporánea. Volpi logra una inmersión profunda en los entresijos de un caso real, utilizando la literatura como herramienta para desenmascarar injusticias y cuestionar las estructuras de poder.

 

Un texto interesante, como casi todos los del autor mexicano Jorge Volpi, que además de aleccionarnos nos acerca a una triste realidad de nuestro sistema judicial y al papel de los medios de comunicación, donde los inocentes –víctimas o victimarios– parecen ser criminales con total aseveración.

lunes, 22 de julio de 2024

La exploración de la transformación y lo femenino: Antes

 

Carmen Boullosa es una autora mexicana que ha escrito poesía, teatro, narrativa y ensayo, además de una fuerte labor como docente y artista integral. Una de sus obras más conocidas –y que prácticamente la lanzó a la fama internacional- es Antes.

 

Antes (Alfaguara bolsillo, 2000) es una novela que explora la infancia de una niña que, al acercarse a la pubertad, enfrenta el miedo al crecimiento y a la transformación de su cuerpo.

 

A través de una narrativa fragmentaria y poética, la narradora protagonista rememora su vida cotidiana, marcada por la ausencia de su madre y la presencia de su abuela, mientras se enfrenta a los cambios físicos y emocionales propios de la adolescencia. 

 

La novela se caracteriza por su atmósfera fantasmagórica, donde lo cotidiano se mezcla con lo sobrenatural, creando una sensación de incertidumbre y asombro ante el mundo que la rodea.

 

La protagonista, cuyo nombre nunca se menciona, se encuentra atrapada por el miedo al crecimiento y a los cambios que conlleva. La relación con su madre es distante, y su refugio emocional se encuentra en su abuela, con quien comparte una profunda conexión. 

 

En el texto, que podríamos calificar como novela corta, a medida que la niña se enfrenta a los desafíos de la pubertad, la novela aborda temas como la identidad, el cuerpo y la transformación, presentando una visión única y poética de la experiencia femenina en el umbral de la adolescencia.


Boullosa utiliza una narrativa innovadora y poética para explorar temas universales como el miedo, la identidad y el crecimiento, ofreciendo una perspectiva única y profunda sobre la formación del sujeto femenino.

Texto importante para la narrativa mexicana y, en general, sobre la mujer.

lunes, 8 de julio de 2024

Nen, la inútil: una búsqueda histórica de realidad y ficción

 

Nen, la inútil (Punto de Lectura, 2005) es una novela histórica de Ignacio Solares que narra la vida de Nen, una joven indígena azteca con habilidades premonitorias, conocida como tlachtopaitoani. Su don la lleva a ser separada de su familia y llevada al palacio del emperador Moctezuma para ser estudiada por médicos y hechiceros. 

 

Esta novela corta se sitúa en el momento histórico de encuentro entre las culturas azteca y española, explorando la fusión de la magia del mundo azteca con la religiosidad cristiana española.

 

La narración culmina con un acto simbólico entre Nen y un conquistador español, representando la unión de dos mundos en conflicto.

A través de su estilo narrativo, Solares ofrece una reflexión sobre la identidad, la colonización y la resistencia cultural, destacando la figura de Nen como un símbolo de la sabiduría ancestral y la resistencia indígena frente a la imposición extranjera. 

 

La obra ha sido reconocida con el Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares en 1996. 

 

Su línea es de los textos de Solares: momentos históricos clave, personajes representativos de la historia y, en forma breve, una fuerte representación de lo humano y el contexto que ha tocado vivir.

lunes, 24 de junio de 2024

Entre la geometría y la memoria: Conjunto vacío

 

Conjunto vacío (Almadía, 2015) es la primera novela de Verónica Gerber Bicecci, artista y escritora mexicana.

 

La novela fusiona narrativa y arte visual que explorar la ausencia, el exilio y la memoria. La historia sigue a Verónica, una artista visual mexicana hija de exiliados argentinos, quien tras una ruptura amorosa regresa al departamento que compartió con su madre, quien desapareció misteriosamente. “Si pudiera podido elegir la ciudad donde nací, diría que soy de Garabato, una comuna en la provincia de Santa Fe, Argentina. Nunca he estado ahí, pero me encantaría tener ese gentilicio: garabatana, habitante de un pueblo mal trazado e ilegible.” (Gerber, 73)

 

La protagonista se enfrenta a la soledad y al vacío, utilizando la escritura, los diagramas de Venn y otros recursos gráficos para reconstruir su historia y comprender su identidad fragmentada. Aquí parte de su riqueza narrativa, esa visualización que nos adentra a la visión geométrica de la narradora. 

 

En este sentido, la novela se caracteriza por su estructura fragmentaria y su lenguaje visual, donde las palabras se combinan con imágenes, diagramas y espacios vacíos para representar lo inefable. “Es difícil que suceda algo importante cuando no sabes qué esperas.” (Gerber, 83)


Esta forma de narrar permite a la autora expresar las complejidades de la memoria, el amor, el desamor y la búsqueda de sentido en un contexto de exilio y desaparición. La protagonista se convierte en una "compiladora de historias irremediablemente truncas", tratando de encontrar coherencia en medio del caos emocional y existencia. “He estado buscando un árbol en el que marqué mi nombre cuando era niña. No sé qué fue lo que desapareció: la marca o el árbol ¿o ambos? Los árboles no se mueven de lugar, pero es muy difícil encontrarlos.” (Gerber, 159)

 

Conjunto vacío ha sido reconocida por su originalidad y profundidad, destacándose como una de las novelas más imaginativas de la literatura latinoamericana reciente. “El reflejo se hace infinito. Y el infinito es un conjunto eternamente vacío.” (Gerber, 201)

 

La obra ha sido premiada con el Premio Cálamo 'Otra mirada' en 2017 y considerada la mejor novela publicada en México en 2016.​

 

Texto interesante para conocer a la autora y una forma diferente de narrar historias. “Y si no empieza y no termina, ¿entonces qué?” (Gerber, 210)

lunes, 27 de mayo de 2024

Fuimos es mucha gente: una novela de La China Mendoza

 

Conocida más por su apodo La China Mendoza, María Luisa Mendoza fue una periodista, política y escritora mexicana con un trabajo literario de 60 años que abarcó novelas, cuentos, biografías, guiones cinematográficos y reportajes. Poco editada en la actualidad, es una de las grandes escritoras que debería leerse en forma más amplia, tanto por su contenido como su propuesta narrativa.

 

Fuimos es mucha gente (Alfaguara, 1999) es una novela que explora la nostalgia, el erotismo y la melancolía a través de la mirada de una narradora que rememora su juventud. 

 

La protagonista revive con intensidad y detalle sus experiencias adolescentes, sumergiéndose en recuerdos nítidos y vibrantes que la conectan con su pasado. 

 

Como parte de su obra, esta novela se caracteriza por una prosa poética que evoca la efervescencia de la juventud y la complejidad de las emociones humanas.

 


A lo largo del texto, la narradora reflexiona sobre la fugacidad del tiempo y la importancia de vivir plenamente, abrazando los momentos de pasión y deseo como una forma de acercarse a la eternidad. 

 

La autora utiliza el erotismo no solo como un tema central, sino también como un medio para explorar la identidad y la conexión humana, convirtiéndose en una elegía de los sentidos, donde el amor a la existencia y el desenfado de la escritura cobran vida.​

 

Una cita representativa es: "La duración del acto amoroso se descubre como la única posibilidad de acercarse a la eternidad". Esta frase encapsula la esencia de la obra, destacando la importancia de vivir el presente con intensidad y de encontrar en los momentos efímeros una conexión con lo eterno.

 

Fuimos es mucha gente es una reflexión sobre la juventud, el deseo y la memoria, escrita con una prosa que invita a la introspección y al disfrute de los sentidos.

lunes, 22 de abril de 2024

Cuerpo náufrago: el cuerpo como inspiración y lienzo

 

Ana Clavel es una interesante narradora mexicana –explorando la novela, el cuento y el ensayo- que ha centrado su obra en la cuestión femenina, en el cuerpo, en el amor. 

 

En Cuerpo náufrago (Alfaguara, 2005) explora la identidad de género y el deseo a través de la transformación de Antonia, una mujer de veintisiete años que, tras un sueño erótico, despierta convertida en hombre. A partir de este cambio físico, Antonia adopta el nombre de Antón y se adentra en el mundo masculino, enfrentándose a nuevas experiencias y desafíos que cuestionan las nociones tradicionales de género y sexualidad.​

 

Incluyendo fotografías y dibujos, la exploración de Antón incluyen espacios reservados a l masculino, como el baño y concretamente el mingitorio, ese objeto que puede representar tanto el arte como las secreciones humanas y el machismo más puro. 

 

La novela se desarrolla en la Ciudad de México y se estructura en siete partes, cada una con subpartes numeradas. Antón recorre la ciudad, visitando lugares como bares, museos y baños públicos, donde se encuentra con diversos personajes que enriquecen su comprensión de la masculinidad. 

 

Una constante del texto es la fascinación de Antón por los mingitorios, que simbolizan su exploración del deseo y la identidad; usados prácticamente para reflexionar sobre la construcción social del género y la fluidez de la identidad sexual.​

En palabras de Clavel, "Somos cuerpos encarcelados por nuestras mentes. Sólo cuando el deseo se abre paso, florecemos..." Esta cita resume la esencia de la novela, que propone una mirada introspectiva sobre cómo el deseo y la identidad pueden liberarse de las restricciones impuestas por la sociedad. 

 

Cuerpo náufrago desafía las convenciones literarias y sociales, ofreciendo una reflexión profunda sobre la transformación personal y la búsqueda de uno mismo más allá de las etiquetas tradicionales.

lunes, 25 de marzo de 2024

Lo onírico y lo real: Los sueños de la serpiente

 

Los sueños de la serpiente (Alfaguara, 2017) de Alberto Ruy Sánchez es una novela que fusiona narrativa, ensayo y poesía para explorar las ilusiones y desilusiones del siglo XX. La historia sigue a un hombre centenario internado en un hospital psiquiátrico, quien, para recuperar su memoria, escribe y dibuja sobre las paredes de su celda. 


A través de estos relatos, revive episodios clave de la historia mundial, como la Revolución bolchevique de 1917, el asesinato de León Trotsky en Coyoacán en 1940, su vida en la Unión Soviética y su trabajo como instructor de Sergo Beria, hijo de uno de los jefes de la policía secreta comunista. ​

 

Dominando el lenguaje y su expresión lírica, Ruy Sánchez combina ese texto con imágenes –pinturas, fotos, visualizaciones- para construir una estructura no lineal que permite al lector adentrarse en los laberintos de la memoria y la identidad del protagonista. 

 

Cada capítulo ofrece una visión íntima y personal de los eventos históricos, mostrando cómo estos influyen en la vida del narrador y en su comprensión del mundo. Además, la obra incluye fotografías y dibujos que enriquecen la experiencia lectora y refuerzan los temas tratados. ​ 

 

Abordando temas como el deseo, la maldad y las utopías fallidas, ofreciendo una visión crítica y poética de la historia del siglo XX, la novela se aleja de sus trabajos anteriores, centrados en el deseo luminoso, para adentrarse en las sombras de la historia y la memoria. ​

 

Los sueños de la serpiente fue reconocida con el Premio Mazatlán de Literatura 2018, destacándose por su ambiciosa narrativa y su profunda reflexión sobre la naturaleza humana. Un texto interesante –sí denso precisamente por su propuesta narrativa- para explorar y adentrarse en los vericuetos de la memoria.

lunes, 11 de marzo de 2024

La exploración de lo femenino, de lo moderno, de lo estrambótico: La reinita del pop no ha muerto

 

En Rhyme & Reason nos llevó a un asombroso viaje por la música, la vida, las situaciones diarias fuera de toda tradición, y en La reinita pop no ha muerto (Literalpublising- Conaculta - INBA, 2013) Criseida Santos Guevara mantiene su línea experimental, y de una forma creativa, o por qué no, popera, nos lleva a otra historia divertida, reflexiva, interesante.

 

La novela narra la historia de Lupe, una joven lesbiana originaria de Monterrey que se desplaza entre su ciudad natal y Houston en busca de estabilidad económica. A lo largo de la obra, Lupe se enfrenta a la decepción amorosa, la frustración profesional y el desarraigo cultural, mientras intenta escribir la gran novela lésbica mexicana. 

 

La protagonista, en su recorrido musical, ve marcado su paso como rapera, un escándalo por el plagio de una canción de Eminem y su posterior trabajo en un call center.

 

La narrativa se caracteriza por su tono burlesco y su estilo fragmentado, que incluye referencias a la cultura pop, la música y los medios de comunicación. La autora utiliza estos elementos para abordar temas como la identidad sexual, la migración y la lucha por la visibilidad en una sociedad que aún enfrenta prejuicios hacia la diversidad sexual. 

 

La novela también reflexiona sobre la construcción de la identidad en contextos fronterizos y la apropiación cultural.

 

Una cita representativa es: "Y me miró. Tal vez no me miró con esa intención pero me miró. Me miró rápido, como si la mirada se le hubiera quedado atorada, como abrigo que se engancha en alguna parte y lo desatoras luego luego. Debí estarla mirando con mucha intensidad porque volteó y su expresión fue de pregunta, fue de por qué me estás mirando. Sí. Tal vez por eso me miró, porque se dio cuenta. Yo la vi y ella me vio. Nos vimos." Esta frase captura la tensión y la conexión emocional entre los personajes, elementos centrales en la trama de la novela.

 

Criseida Santos Guevara, escritora y poeta mexicana; ha obtenido diversos premios literarios, incluyendo el Premio Literal de Novela Breve en 2013 por La reinita pop no ha muerto.

 

Una excelente narración para adentrarse en el mundo pop, aprender sobre los retos culturales y sociales, e inevitablemente reír y cantar entre sus páginas.

lunes, 26 de febrero de 2024

El metal y la escoria. Recuperación de la memoria y la nostalgia

 

Uno de mis autores favoritos es Gonzalo Celorio, tanto por el manejo de sus personajes como el uso de lenguaje. En años recientes, ha editado textos donde la recuperación de la memoria es clave, como si buscase reconstruir su pasado y con ello, la vida de todos a su alrededor. 

 

Esto lo mantiene en El metal y la escoria (TusQuets Editores, 2014) novela que explora la historia de una familia a lo largo de tres generaciones, entrelazando elementos de la autoficción, la crónica familiar y la memoria histórica. 

 

Como parte de la Colección Andanzas, la obra comienza en 1874 con Emeterio Celorio, un joven asturiano que emigra a México en busca de fortuna. Tras comenzar como mozo de tienda, logra establecer un próspero emporio de bebidas alcohólicas en el barrio de La Merced. 

 

Sin embargo, sus hijos dilapidan la fortuna en una vida disipada, mientras que sus hijas se ven relegadas a un papel secundario en una sociedad machista. La historia se complica cuando uno de los nietos, en la tercera generación, intenta retomar la iniciativa económica, pero se enfrenta a una amenaza inesperada: la pérdida de la memoria. "La escucho, sí, como he escuchado todas las historias familiares desde las épocas más remotas, de generación en generación, para que el pasado no se lo lleve olvido" (Celorio, 202)

 

A través de esta narrativa –y con ese excelso uso del lenguaje que raya en lo lírico-, Celorio aborda temas como la migración, el exilio y la lucha por la memoria, reflejando las complejidades de la historia reciente de México. 

 

Así, la novela no solo reconstruye la trayectoria de una familia, sino que ofrece una reflexión sobre la identidad y el legado cultural. "Estos recuerdos que invocas para preservarlos del olvido, también os olvidarás, como empezarás a olvidarlo todo, a pesar de las listas que escribes, que no cumplirán la función de red que les adjudicas para echarte el salto mortal de todos los días" (Celorio, 220)

 

La obra fue reconocida con el Premio Mazatlán de Literatura 2015, destacándose por su estilo narrativo y su capacidad para entrelazar lo personal con lo histórico. 

 

En palabras del propio autor, El metal y la escoria es una "novela de madurez" que le permitió confrontar el miedo al olvido y al alzhéimer, enfermedades que afectaron a su padre y hermano, al mismo tiempo que reconstruía la memoria perdida de su familia.​

 

Un excelente texto para disfrutar y, en esa búsqueda del pasado, recuperar la voz propia.

lunes, 13 de marzo de 2023

Los pánicos principales: despertar sexual, lecciones de vida

Luis Panini, maestro del relato corto, a manera de viñetas, construye el despertar sexual de un adolescente. 

En Los pánicos principales (Editorial An-Alfa-Beta y Conarte, 2022) el autor presenta a través de su alterno ego Luis Panini, los primeros deseos y las fijaciones eróticas en la escuela, en la casa, en los rincones familiares. 

Con una rica prosa, ritmo fluido, capítulos a manera de viñetas, el narrador-protagonista comienza a narrar cuál fue su despertar sexualmente, qué le atrajo inicialmente, sus primeros encuentros sexualidad. 

Más que morbo o lenguaje lascivo, las historias de esta narración –segundo autorretrato del tríptico Un cuerpo sin órganos- se convierten en trozos de realidad, momentos de reflexión sobre aquello que atrae o la satisfacción que se puede lograr. 

No falta la visión religiosa que condena el placer, especialmente el homosexual, o los silencios que deben hacerse ante la pornografía o el primer contacto que no se puede presumir… sino guardarse en lo íntimo de las emociones. También las oportunidades que se ofrecen, algunos personajes predecibles y otros que, aunque no pareciera, se dan a la mano. O a la boca, o al tacto. 

Un texto ágil que en poco más de 100 páginas nos recrea una época personal, un despertar; nos hace reír e incluso reflexionar sobre los gustos y la honestidad.

Y es que construir la seguridad tiene un costo, pero también la honestidad. Un relato para reír, sentir y vivir un poco de esos placeres que parecen estar ocultos, esos pánicos que debemos enfrentar en algún momento de la vida. 

lunes, 10 de octubre de 2022

Un asesino solitario: una historia que emula a la realidad


Ficción o realidad… una supera a la otra, pero la reconstruye, la reconfigura…
 

Lo cierto es que, en su estilo narrativo, Élmer Mendoza nos presenta a Macías en la novela Un asesino solitario (MaxiTusQuets, 2013), personaje dispuesto a todo con tal de cumplir su encargo. 

Delincuente común, con una vida solitaria, pocos amigos, el protagonista tiene nada por perder, y un buen día recibe una misteriosa encomienda, cometer un asesinato. 


A veces sicario, a veces asesino o a sueldo, acepta… y planea como todos sus golpes, pero parece que alguien -paradójicamente- lo detiene a la vez que le exigen. 


En eso vive la traición en carne propia, y con ello se intensifica una especie de delirio de persecución. Comienza también a notar situaciones raras en un país donde todo es feliz y no pasa algo malo, en el día a día no en la política, mucho menos en lo social. 


Así va un road-book que incluye el viaje de nuestro personaje para cumplir su encomienda. Mítines masivos, reuniones políticas con empresarios, citas misteriosas, todos son momentos idóneos para accionar el gatillo, pero no se logran…


Ritmo trepidante, personajes intratables, diálogos precisos… una historia demasiado cercana a la ficción… 

lunes, 22 de agosto de 2022

Quién como Dios: el pasado del México entre Juárez, el Imperio y Díaz

A manera de novela costumbrista, Quién como Dios (TusQuets, 2017, colección Andanzas) de Eladia González, explora el México alrededor de San Miguel de Allende, y la transición del Imperio de Maximiliano, la república de Juárez y el incipiente gobierno de Díaz.

Desde ojos de una familia tradicional –católica, de buena estirpe y consciente de la sociedad- los personajes femeninos se enfrentan, precisamente, al machismo, al qué dirán, a los designios del Señor.

Revisamos las costumbres del matrimonio, el pasear en la plaza después de misa, las comidas familiares y los ritos íntimos, las labores del renco y del hogar… todo en medio de un incipiente matrimonio que vivirá entre épocas cristianas y tradicionales, el amor y el deber, lo correcto y el resguardo del deseo… pero también el miedo, la dominación, los papeles claros y definidos de quién en casa, quién manda, quién administra el dinero…

Conocemos también canciones, rezos y fiestas -muchas de ellas religiosas- que dan forma a los rincones de la provincia, incluso, que explican muchos comportamientos de nuestra época.

Personajes a veces multidimensionales y otra estereotipos, postales idílicas del paisaje mexicano, lenguaje casi arrancado del actuar cotidiano, todo contribuye a una singular novela, para conocer personajes femeninos destacados y una parte del México que se niega a morir.

Su lenguaje retrata la época, sus detalles el fervor religioso y su descripción el San Miguel de Allende que continúa enclavado en Guanajuato.

Una novela para conocer nuestro país y una gran narración sobre nuestro pasado que permanece vigente en el presente.