jueves, 30 de julio de 2015

El curioso caso de una novela que es teatro que es experiencia total



Soy de leer poco “best-seller”, aunque un placer culposo de vez en cuando no pasa nada. Había escuchado de una novela interesante, y después que fue una exitosa obra en Estados Unidos y llegó a México con un actor muy de moda. 

Lo vi en la librería, buen precio, recomendaciones diversas, así que, zas, comprado.

El curioso incidente del perro a medianoche de Mark Haddon resultó toda una experiencia literaria. Una novela de misterio, lineal, detonada por la muerte de un perro, se convierte en la exploración de la normalidad humana, de amor, entrega y respeto. 

La novela tiene una excelente narrativa: descripciones precisas, diálogos precisos, y una serie de intextextos (dibujos, tablas, fórmula) que van explorando la mente de su protagonista, un chico que vive con su padre, que tiene cualidades diferentes y cuyas reacciones forman parte integral del texto.

Christopher tiene una memoria prodigiosa, talento matemático sorprendente, pero carece de habilidades sociales. Su padre, trabajador, lo cuida de la mejor manera posible ante la ausencia de su madre. 

Un día ve a un perro moribundo, lo abraza y su dueña grita. Llega la policía y su reacción ante que lo toquen implica que lo lleven a la estación. Ahí su padre lo regala y comienza una especie de degeneración de su relación. Él decide investigar quién mató al perro –a fin de cuentas es un asesino- cueste lo que cueste, incluso la relación con su padre. 

Van apareciendo personajes clave: un vecino, una vecina, unas cartas, un secreto…

La novela nos invita a explorar nuestras propias relaciones humanas, aquello que estamos dispuestos a hacer por la verdad y por los otros, incluso, que razonamientos provocan la muerte, el desamor, la desilusión, las metas por alcanzar, la confianza en el otro.

Es simplemente un texto que invita a explorar, a vivir su ritmo animado, su secreto que nos invita a avanzar. ¿Predecible? Tal vez un poco, pero no así su trasfondo: qué nos hace ser “normales”, qué nos hace “amar” realmente.

Una recomendación total. Una experiencia aleccionadora. 

domingo, 28 de junio de 2015

Entre la música y la exploración de lo humano






Me gusta platicar de literatura. Y me gusta que me recomienden textos o autores. Platicando con una compañera colombiana, me recomendó una novela que ha hecho historia en ese país, pero que es poco conocida en México. La busqué en una compañía de libros digitales y zas, a un precio bastante accesible la encontré.

La experiencia fue magnífica. Fue adentrarse a un mundo completo, lleno de música, caló, sentimientos, emociones, y un viaje casi indescriptible.

¡Que viva la música! es una novela de Andrés Caicedo. Su única novela, después de consagrarse como  cuentista. No entraré en los detalles de su persona, para eso hay biografías e incluso retazos de su vida en 4 magníficos ensayos cortos que incluye la versión electrónica editada por Alfaguara. 

La novela se ubica entre la década de 1960 y 1970, los musicólogos podrán encontrar sendas referencias para ubicarla en un tiempo determinado. Se ubica en Colombia, específicamente en Cali, ciudad que 10 años sería noticia por la violencia desatada en la nación suramericana. Y a su vez, nos adentramos en los barrios acomodados de la ciudad, y también en sus alrededores inhóspitos.

Su lenguaje, una revisión del caló local, salpicado de modismos, de musicalidad, de citas, de referencias sociales y culturales, en fin. Esta característica da trabajo para un lector no acostumbrado al habla muy coloquial, pero a la vez es uno de sus grandes logros.

La línea narrativa parece lineal: una chica comienza una noche intensa –al ritmo de la música, claro y va explorando una fiesta, una reunión, una tocada, una juntada, un viaje, en fin.

Diálogos abundantes, corrientes de consciencia, música y poesía, todo se mezcla con las drogas, la música rock-pop-cumbia, la costumbres de la alta y baja sociedad, las pasiones, los límites de la tolerancia… y esa fascinación por escuchar música en inglés, aunque no se le entienda algo.

Pensamientos propios, referencias sociales y musicales, fragmentos literarios, en fin, un fondo que impregna la aventura de sensaciones diversas –como una buena rapsodia- nos enfrenta a un persona, tal vez dueña de sí misma, pero que busca vivir al límite.

Aquí lo único que se prohíbe es aburrirse, estar en las mismas convicciones sociales, escuchar lo que escuchan todos, hacer lo que hacen todos. 

Un aparente descenso al averno ya tocando el fondo de esta vida ficticia, hasta que en un viaje todo queda clarificado. Las emociones van tomando forma y los límites desvaneciéndose como las notas de un final silencioso. 

Personajes poco trazados (como una melodía apenar definida), una protagonista fuera de cualquier partitura, la revisión de una década que al parecer alejada, sencillamente está muy presente. Las emociones y las percepciones ahí planteadas son las de cualquier joven, de 1970 o de 2010... una rebeldía casi sin sentido, casi sin tapaduras. 

Una excelente novela. Difícil de leer sí, pero que nos demuestra la calidad literaria de un autor que es completamente vigente en tiempo y en emociones. Una novela que parece arrancada de esta década, de esta necesidad de expresarse y vencer los límites de nuestro alrededor. 

Muy recomendada, para disfrutar al ritmo que se quiera, a un ritmo siempre vivo.

domingo, 31 de mayo de 2015

Prince Lestat: cerrando un ciclo vampírico



Ahora sí. Anne Rice lo logra de nuevo. Durante más de 30 años nos cautivó con su Entrevista con el vampiro. Después de 12 novelas, unas cortas y unas largas, unas apasionantes y otras que no aportan mucho a este universo, nos entrega Prince Lestat (2014).

En un sentido estricto, en forma cronológica la novela es la 6ta entrega… aunque en orden de publicación es la 13 (para conocer más visita http://literaturaexperienciaviva.blogspot.mx/2010/02/vampiros-sangre-y-otras-cosas.html). En el texto, menciona la 7 y 9, que son las historias de Armand y Marius; y sobreentiende a Pandora, publicada como nueva serie vampírica. Lo cierto es que ignora las 3 entregas cross-over con las Brujas Mayifer (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.mx/2015/04/cantico-de-sangre-el-ocaso-de-una-gran.html y http://literaturaexperienciaviva.blogspot.mx/2015/03/hacia-el-santurio-anne-rice-y-blackwood.html) y la entrega de Vittorio El Vampiro.

Regresando al texto, acompaña a la novela dos introducciones: Blood Genesis (que hace un recuento del origen de los vampiros hasta el despertar de la Reina de los Condenados) y un Blood Argot (que resume términos clave para entender mejor este universo). Al final agrega dos apéndices: Personajes en orden cronológico y Una guía informal a las Crónicas Vampíricas (las 13 novelas) Busca, considero, cerrar un ciclo narrativo que representa un universo propio, donde las pasiones humanas se mezclan con lo fantástico y lo mágico. 

En su estructura, la novela asemeja a The Queen of the Damned, donde diversos vampiros cuentan desde su narración-personaje una parte de la historia, y aquí la combina con narraciones en primera persona de Lestat o Louis. Además, la línea narrativa es toda en el presente, con diversos flashbacks que nos permiten ligar vampiros que nacieron durante la primera generación hace 6 mil años, con otros que no tienen más de 20 años de nacidos en la sangre. 

Las voces narrativas también combinan a esos personajes disonantes, tratando de explicarlos el verdadero precio de la inmortalidad, frente a espíritus y fantasmas, y secretos que al relevarse crearan mayores conflictos. 

Con una narración a veces rápida, a veces lenta, las descripciones se van limitando para dar privilegio a los diálogos y, en especial, a la acción. Aquí sí, los personajes están en constante movimiento: de un continente a otro, de la selva a la ciudad. 

Hay traiciones, reflexiones, aventuras, enfrentamientos, asesinatos y también nacimientos, a medida que una amenaza se cierne sobre los inmortales, comienzan las dudas y, en el trasfondo, una lucha por el poder. 

Además los personajes se enfrentan a sus miedos, e incluso al secreto de la Talamasca y al propio centro de los vampiros: dónde reside la verdadera fuente y qué estimula a esta fuente.
El conflicto por el poder nos lleva a buscar a una nueva reina o a un nuevo rey, al menos a un príncipe. Experiencia, fuerza y atrevimiento se convertirán en los requisitos de un vampiro capaz de convocar a vivos y muertos, inmortales y mortales, a todos los que puedan frenar la amenaza real: Amel ha cobrado consciencia, quiera ver y tocar, aprender y sentir… no importa el precio ni la acción que deba tomar. 

La novela también cobra significado al presentar varias partes y fragmentos, haciendo que esta narrativa se convierta en una sinfonía de voces que nos llevan a explorar el sentido del amor, del compromiso y la entrega, incluso de la responsabilidad del poder y de lo sobrenatural. 

Lo cierto es que hay que ser un seguidor para entender a todos los personajes y sus conflictos, pero leyendo bien la introducción y los apéndices, se puede lograr un buen resultado. En sí, una buena novela de una autora consagrada, ya nos hacía falta…