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lunes, 26 de febrero de 2018

Otra de cuentos: Yoshimoto y su lagartija

Banana Yoshimoto es, simplemente, una extraordinaria narradora de lo humano, de esos sentimientos clave que nos pueden llevar de la desgracia a la esperanza, de lo fatídico a la ilusión, de las emociones a los sentimientos.

En esta ocasión, nos deleita con Lagartija (2017), una antología de 6 cuentos que van capturando el contexto del mundo contemporáneo japonés y la atmósfera entre melancólica y curiosa que caracteriza a esta autora japonesa.

En Recién casados, un tren se convierte en la metáfora de las relaciones humanas: van a velocidad bala pero a veces no sabemos a dónde vamos. En el cuento homónimo, Lagartija es un personaje femenino –su apoyo en realidad- que alecciona a la vez que enfrenta a la muerte. En La espiral, un bar se convierte en el lugar para reflexionar sobre el proceso creativo y el bloqueo que de una a otra vez a todos nos llega.

En el cuento Soñando con kimchi, el amor y el cuerpo, las relaciones matrimoniales y fuera de él, el viaje y el descubrimiento se conjugan en una hermosa reflexión en primera persona. Sangre y agua refleja el Japón moderno en sus infraestructuras pero tradicional y contradictorio entre sus creencias, los amuletos, la verdadera religión y aquello que valoramos en las personas. Una curiosa historia a orillas de un gran río aborda el tema del libertinaje sexual, de aquello que nos define en nuestros deseos y lo que es comúnmente aceptado en la sociedad ¿qué pasa si un día una persona que ha ido a esas fiestas donde todo se vale, te reconoce en el trabajo o en un restaurante?

Cada lugar es común, cada personaje es creíble, cada historia es como una lección de nuestra propia vida contemporánea. Aquello que buscamos, aquello que nos reta. 

La edición de TusQuetes en Colección Andanzas se complementa con dos notas muy valiosas: un epílogo y un posfacio a la edición española, ambos de Banana Yoshimoto: en ellos se cuenta parte del proceso creativo de dónde han surgido los cuentos e incluso el momento que la autora recuerda de su nacimiento. Documentos sumamente valiosos para entender más a esta extraordinaria narradora.
Una colección que vale la pena leer para conocer algo más del Japón contemporáneo y adentrarnos es este universo complejo y rico que nos regala Yoshimoto.

En este espacio comenzamos comentando cinco de sus novelas en “Vida y muerte, el ciclo del seramrita” (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2010/02/vida-y-muerte-el-ciclo-del-ser.html), con la excelente colección de cuentos Más allá del callejón - Recuerdos de un callejón sin salida (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2011/09/mas-alla-del-callejon-yoshimoto.html) y la novela El lago (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2014/01/el-lago-la-nueva-novela-de-yoshimoto-en.html)


domingo, 19 de enero de 2014

El lago: la nueva novela de Yoshimoto en México



Banana Yoshimoto atrapa. Narra con maestría. Presenta personajes demasiado humanos, presas del dolor. Con un toque casi fantasmagórico de esperanza.

En este espacio he platicado de ella en dos ocasiones: Más allá del callejón y Vida y muerte, el ciclo del ser.

Y cada vez que tengo enfrente a un texto de ella, no dejo de leer. 

Su visión casi pesimista lleva a leer una y otra página, para descifrar qué característica o qué le ha pasado a este personaje para tener este sentimiento, este aparente vacío. 

En su novela El lago (2013), Yoshimoto regresa a sus leit-motivs para explorar cómo la muerte de una madre lleva a Chihiro a mirar frente a su ventana y encontrar a Nakajima, otro joven quien casualmente ha perdido a su madre también. 

Esta casi imperceptible semejanza los lleva a compartir su tiempo, y casi sin quererlo, construir una relación de amistad, carente de sexo y de pasión, pero llena de necesidad de compañía. 

Y es que en el Japón de Yoshimoto la soledad de estos seres se refleja en su trabajo, en su pequeño departamento, en sus escasos hobbies. 

La novela va relevando poco a poco el pasado de los personajes, para criticar casi sin querer el amor, el materialismo, las convenciones sociales del matrimonio o el trabajo, y en forma sorpresiva, incluso de los secuestros y los grupos terroristas-extremistas de la nación nipona. 

En el texto todo es Yoshimoto: el lago como símbolo de la paz, el dolor y el amor, la muerte como detonante, la esperanza que se dibuja en una sonrisa. 

Una excelente novela, que recomiendo sin más.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Más allá del callejón: Yoshimoto


Banana Yoshimoto tiene una amplia obra publicada en su país natal, Japón, y poco a poco han llegado sus libros a España y América Latina.

Ahora llega la primera colección de cuentos -Recuerdos de un callejón sin salida (2011), a nuestras tierras, con gran parte de los temas que se han repetido en sus novelas: la muerte, el amor, la soledad, la comida, la esperanza.



Y es que la muerte o la ausencia son detonantes para explorar los vericuetos de los sentimientos o las formas de actuar de todas las personas, de todas las edades.



En La casa de los fantasmas, dos seres se encuentran casi por casualidad en la universidad, y comienza una extraña relación, pues en el departamento de Iwakura habita una anciana pareja de ancianos, viejos clientes del restaurante de los padres de Setsuna. Mientras el departamento está casi por derrumbarse, los jóvenes van conociendo el amor, la pasión, la necesidad de estar unidos.



¡Mamáaa! abre con un menú de una cafetería y con Matsuoka quien trabaja en una editorial y de pronto cae envenenada por la venganza de una trabajador; eso le abre la posiblidad de explorarse a sí misma frente a la muerte y, a través de diversas situaciones, a encontrar un nuevo sentido a la literatura, a su forma de vivir.



Una escritora reflexiona sobre el valor de cada individuo, sobre la luz que hay dentro de las personas, en un tono que suena más a biografía: "Puesto que durante cinco años me he ganado la vida principalmente escribiendo historias, siempre intento observar las cosas en profundidad, hasta llegar a sus entrañas." (Yoshimoto 123)



La felicidad de Tomo-chan presenta una historia... de alguien que cree no tener historia. Ignorada por años, de pronto la persona que más le gusta le comienza a amar, y con ello la esperanza de disfrutar la vida. Giros en la historia, cambios inesperado, la oportunidad de vivir mejor.



"El callejón sin salida" es el nombre del bar donde trabaja un hombre joven; arriba, una chica -cuya mejor amiga es su hermana- está comprometida y entrega a su novio; éste vive en otra ciudad por motivos laborales. Poco a poco, la relación con el novio se hace más frágil y a la vez, más fuerte con el chico del bar. Todo da un giro cuando la chica descubre el engaño y debe buscar la forma de superar no solo la traición sino a sí misma. El amor, como se puede considerar, forma parte de los Recuerdos de un callejón sin salida.



En las historias, muchas de ellas en viñetas cortas, diálogos divertidos, abundante comida y múltiples referencias a la cultura japonés y la amplia influencia occidental. Un estilo ágil, una narración sencilla, en fin, el pleno estilo de Yashimoto.



En el epílogo del texto, la autora indica que los cuentos fueron escritos en momentos clave de su vida y cada historia representa algo más: "Quizá les parezca aún más tonta, pero tengo que decir que Recuerdos de un callejón sin salida es mi obra preferida de todas las que he escrito hasta ahora. Haberla escrito hace que me sienta orgullosa de dedicarme a esta profesión." (Yoshimoto 212)

jueves, 4 de febrero de 2010

Vida y muerte, el ciclo del ser

Una de las escritorias contemporáneas del Japón es Banana Yoshimoto. Irrumpió en el ámbito literario internacional con Kitchen (1991) y desde entonces no ha dejado de asombrar a sus lectores.

En su obra, la muerte es un suceso importante, que detona el ciclo de la vida de los personajes, o bien se presenta como una oportunidad para vivir plenamente el momento.

Con personajes profundos e historias aparentemente simples y lineales, la autora invita a conocer el alma de seres arrancados de la realidad y llevados a situaciones externas. El Japón es casi siempre el escenario de fondo y sus actores jóvenes que se enfrentan a la soledad o al vacío del mundo contemporáneo.

La mujer, casi siempre pieza central de su obra, también se presenta con el alma al descubierto, arropada por la búsqueda de su ser, o simplemente ausentes de toda vitalidad.

Su lenguaje raya entre lo poético y lo sencillo, permitiendo una lectura ágil y fluida. Sus textos, narraciones cortas, también presenta algunos textos extensos, donde las situaciones siguen siendo comunes.


En español hay pocos libros traducidos, en inglés un poco más, pero no cabe duda que es una autora que continua asombrando con su mirada de la realidad, una que nos hace estar entre la vigilia y el sueño profundo.