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lunes, 7 de noviembre de 2022

Las intermitencias de la muerte: una fábula contemporánea

Con el clásico estilo de José Saramago, un narrador omnisciente que nos presenta lo inhóspito: la muerte decide no ejercer su poder y la gente puede vivir.

Así arranca Las intermitencias de la muere (Debolsillo, 2005) la fábula donde en un país sin nombre sus ciudadanos se dan cuenta que nadie muere, y eso acarrea una serie de situaciones importantes: la mafia, la policía, los médicos, incluso las personas comunes no saben qué hacer ahora… todos están perdiendo.

Poco a poco se va construyendo la fábula contemporánea: qué es la muerte, que nos motiva a vivir qué nos permite seguir adelante, quién gana y quién no ante la muerte. 

 

Los negocios, los recursos, incluso la vida cotidiana se vuelve completa… qué nos hace ser humanos se convierte en la reflexión principal.

 

El amor, la esperanza, el dolor, la ausencia, todo se comienza a cuestionarse, cosas que se consideran necesarias quedan en duda. Incluso el valor de incertidumbre que alimenta lo cotidiano queda en duda.

 

Completando el particular estilo de poca puntuación, abundancias de comas, diálogos precisos, personas bosquejados, la fábula moderna de Saramago nos invita a una lectura donde “las esperanzas tienen ese destino que cumplir, nacer unas de otras” (243)

lunes, 1 de abril de 2019

La balsa de piedra: una visión onírica


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El Premio Nobel de Literatura 1998 José Saramago nos regala una historia llena de ironía y de realidad mágica: un día la península ibérica comienza a separase de Europa, con lo cual comienza una travesía inaudita a través de los mares.

Según narra la historia, un día comienza un temblor que pocos pueden sentir, hay gritas que comienzan a dares y el agua comienza a correr entre los Pirineos.

Un puñado de personajes comienza, junto con la tierra, una especie de perigrinar fuera de toda historia creíble. Reuniones de gobierno, comisiones de emergencia,  grupos ciudadanos en acción, todos tienen una propuesta, una opinión de lo que pasa, nadie sabe por qué.

La balsa de piedra (2001, Punto de lectura) plantea entonces que hay personas con una sensibilidad diferentes, la idea de que existe un temblor, de que los animales reaccionan en forma diferente, de que existe algo que la tierra misma quiere decir.

De esta manera 3 hombres y 2 mujeres comienzan a retratar lo mágico de la vida, las relaciones humanas llevadas a su básica relación, el amor, la pasión, la forma de sobrevivir, la búsqueda de razones, todo en un automóvil y luego una carreta, que representan al Rocinante moderno que busca respuestas.

Así van de España a Portugal, mientras la otrora península es ahora una isla que entre el Mediterráneo y el Atlántico sortea islas, navega sin rumbo aparente, se acerca al otro lado del océano.

Apoyados por unos y otros, campañas en ambos lados del océano, los pueblos ahora hermanados de la nueva isla no saben qué les depara el futuro.

Con el estilo aleccionador de otras obras, su peculiar estilo gráfico de muchas comas y mayúsculas que llama a los diálogos, las amplias intervenciones del narrador-omnisciente y personajes que se redondean en cada pincelada, Saramago va construyendo una fábula donde lo irreal se convierte en una fiel realidad.

Entre el perro y la barra, la necesidad de comer y sobrevivir lleva a los personajes a vivir a su 
manera la solidaridad y el amor, también la muerte y el escape de la vida actual. Cada situación es una forma de probar a los personajes, de otra oportunidad para vivir.

Una novela para aprender y reflexionar sobre aquello que nos hace humanos, conscientes de nuestras propias relaciones humanas, de la oportunidad de encontrarnos en los lugares menos esperados. También la geografía y la ciudadanía que nos hace también ser quienes somos, en un continente, en una isla, como lo material es parte de nuestro ser.

Una fábula moderna como solo Saramago la puede construir. Y en el camino, descubrir que una isla también es un continente…


En este espacio hemos hablado de una gran novela “Ensayo sobre la ceguera” (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2010/02/la-ceguera-y-la-revision-de-lo-humano.html) y el ensayo “El nombre y la cosa” (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2013/04/saramago-el-nombre-y-la-cosa.html)

domingo, 21 de abril de 2013

Saramago: el nombre y la cosa

Como parte de la colección "Cuadernos de la Cátedra alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey", se publica un extraordinario texto de la conferencia, diálogo y reflexiones diversas que José Saramago tuvo en su participación en el Palacio de Bellas Artes durante un evento académico. 

Llamado El nombre y la cosa (2006) se puede decir que en este breve texto se condensa una buena parte de la visión filosófica de este autor portugués.

La reflexión gira en torno a la política y la sociedad, así como nuestro papel individual como ciudadanos en el mundo globalizado. 

Con citas y ejemplificaciones que redondean el tema, el texto tiene el estilo ligero, agudo, preciso, desprovisto de grandes recursos literarios, en fin, el mas puro lenguaje de Saramago ahora en texto.

El texto arranca, precisamente, con la necesidad de nombras a las cosas, no simplemente dar por sentado que cualquier persona puede entender los significados.

Después habla del despertar democrático de algunas sociedades ciegas, para invitar al descubrimiento de los unos por los otros.

Se incluye la transcripción de un rico diálogo que sostuvo con alumnos y estudiantes del Tec, así como una presentación de Tomás Granados Salinas y un prólogo de Roberto Domínguez.

Texto ampliamente recomendado por su brevedad pero alto contenido filosófico, que unas horas nos dará una importante visión de la ciudadanía y la democracia en nuestros días desde la visión de uno de sus grandes críticos, José Saramago.

domingo, 20 de junio de 2010

2 grandes se han ido

El 18 de junio se anuncia la muerte del potugués José Saramago; y el 20 la de Carlos Monsiváis.

Dos grandes de la literatura iberoamericana se han ido; cada uno con su propia voz y tono, ambos fueron polémicos, reconocidos, "vetados", premiados, leídos, considerados... en fin, cada uno a su manera ha dejado una huella dificil de cubrir en esta parte del Occidente.

Saramago se hizo sentir por una voz diferente al escribir "ignorando los signos de puntuación" y Monsiváisn con la voz popular y culta a la vez. El primero escribió sobre el hombre y sus miedos más profundos: encontrarse frente a lo desconocido, perder el nombre, perder la vista, navegar a la deriva; el segundo sobre Gloria Trevi, la venganza de México encabezada por Chávez, Juan Gabriel y las crónicas indelebles de la Ciudad de México.

El portugués recibió el Nóbel de Literatura (1998) y fue "vetado" por El Vaticano por su obra "El evangelio según Jesucristo"; Monsiváis fue consagrado por innumerables premios y reconocimientos por sus editoriales y sus ensayos sobre nuestro país y el sentir del pueblo.

Ambos son "un éxito" editorial, pero ante todo, voces que se hicieron escuchar frente a lo común, destacando de un mundo mercadotecnicas y globalizando, y siempre llamaron la atención por sus comentarios o sus posturas; siempre fueron perseguidos para que dieran una opinión; y siempre fueron polémicos para reafirmar sus posturas frente a la vida.

Cada uno, encabezó diversas luchas sociales y al final, continuaron escribiendo por el mero gusto de hacerlo, por seguir poseyendo una voz propia. Seguramente San Pedro o quien corresponda, tendrá dos interlocutores de muy alta calidad, y algún día también nosotros participaremos en esos diálogos.

miércoles, 24 de febrero de 2010

La ceguera y la revisión de lo humano

Esta es una de las obras clave de José Saramago, donde explora los más bajos instintos y sentimientos humanos cuando una misteriosa enfermedad deja ciego a prácticamente toda la humanidad.

Ensayo sobre la ceguera (1995) arranca cuando un niño, un adulto mayor, un joven ladrón y una chica guapa de pronto pierden la vista. Así comienza una especie de epidemia que provoca que gran parte de los habitantes de la ciudad, y probablemente del mundo, pierdan la vista.


Cuando un número considerable de personas pierde la vista, los "normales" los incierran en un antiguo hospital o instalación militar -la imprecisión ayuda precisamente a comenzar con el terror- y les comienzan a llevar ciertos víveres... hasta que éstos empiezan a escasear, así como las noticias del exterior.

En este nuevo microcosmos, comienzan los más bajos instintos y el afán por sobrevivir llegará hasta las últimas consecuencias.

En la novela, esta epidemia está fuera de todo conocimiento previo, pues es una ceguera blanca, como un rayo intenso de luz que nubla la vista; y por ello, personas que antes eran "normales" ahora se convierten en líderes maniáticos, manipuladores sociales, víctimas violadas, y una sinfonía drástica del menosprecio a sus semejantes.

Y en medio de toda esta desesperanza, hay una mujer que acompaña a su esposo y se convierte en la guardiana de una especie de tribu de personas que deciden estar juntos y ayudarse. Ella es la única que "ve" físicamente todo lo que sucede; mientras los demás desarrollan sus otros sentidos, ella conserva la vista, y se convierte en testigo mudo de la situación. Actúa a su manera protegiendo a los suyos hasta donde le es posible...

Como otros textos de Saramago, se presenta un estilo lento, donde existe prácticamente nula puntuación, y mayúsculas en medio de frases que representan los diálogos. Tal vez uno de sus textos más polémicos por el tratamiento del tema, pero un deleite de buena literatura (una vez que te acostumbras al estilo del portugués)

En el 2008 se realizó una versión cinematográfica (Blindness, dirigida por Fernando Meirelles) bastante bien adaptada, que logra representar los instintos y la desesperanza que perder la vista puede representar para la humanidad.