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lunes, 3 de agosto de 2020

El atentado: entre la guerra y el pasado

El autor holandés Harry Mulisch se consagró con la novela El atentado (Colección Andanzas # 39, 1987) la historia de un sobreviviente de la segunda guerra mundial que a lo largo de su vida, prácticamente sin buscarlo, se enfrenta a su pasado en forma continua.

Una obra reconocida a nivel internacional, forma parte del cuerpo de novelas del IBO, por lo profundo de su historia y la oportunidad de construir un análisis tan extenso como el planteamiento original del texto.


En la novela de Mulisch, ocurre cerca del final de la guerra un atentado: el jefe de policía de la localidad cae muerto de su bicicleta en una pequeña calle de Haarlem, Holanda, ciudad portuaria. Perfectamente dibujada con 4 escasas casas, sin duda los militares de la ocupación saben que en ellas están los autores de este crimen. Y no lo perdonarán.

Así, ante los pocos vecinos hay muchos sospechosos. Muerte y persecución giran en torno al protagonista Anton Steenwijk, de doce años, quien sin conocimiento pleno de lo que pasa ve cómo su mundo se derrumba: muere su familia, es arrestado y posteriormente enviado a vivir con unos tíos a otra ciudad.

Lo que podría desatar una venganza, se convierte en una fuerte reflexión de la postura ante la guerra, los crímenes de otros, la justicia vs la venganza. Steenwijk tiene la oportunidad de vivir en un hogar seguro con tus tíos, estudia y trabaja.

Este protagonista aparentemente frío ante lo que le ha tocado vivir, pero muy consciente de que sus vecinos pudieron estar involucrados en el arresto y muerte de sus padres, no siente necesidad de desenterrar el pasado.

La estructura de la novela retoma momentos clave en la vida del protagonista: 1945, 1952, 1956, 1966,1981; cada capítulo retrata el encuentro un personaje que recupera el pasado y lo enfrenta a sí mismo. El hijo de uno de sus vecinos, otro vecino, una persona que conoció a sus padres, antiguos colaboradores y miembros de la resistencia. Todos parecieran, ante la negativa del protagonista, empeñarse a desenterrar el pasado.

Pero la historia sigue: recobrar la paz y sanar las heridas; los movimientos del cambio de los 60s, de madurez en el sentido personal y político, las decisiones individuales, las transformaciones económicas, todo va quedando en los capítulos de la novela.

Con ese ritmo lento que caracteriza a Mulisch, vamos construyendo al protagonista a estos personajes secundarios cuyas convicciones políticas tiene una transcendencia importante en la historia.

La mujer en la cárcel, las confesiones, los sentimientos enterrados por las ruinas de la guerra, la necesidad de paz interior, la fidelidad, la capacidad de escucha… el inminente regreso a casa -a manera de regreso del héroe- se convierte en un viaje físico y temporal para identificar aquello que está detrás de las paredes y de las apariencias.

¿Qué estamos dispuestos a callar, a perdonar y, en especial, a hacer para salvar al otro? Grandes preguntas que este texto se podrán contestar entre líneas. Un atentado es solo el pretexto para un profundo análisis de personajes.

En este espacio hablamos de otro texto del autor: Sigfrido (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2019/09/un-sigfrido-moderno-harry-mulisch.html) una visión moderna del legendario héroe en la Alemania Nazi y en la moderna.

lunes, 1 de abril de 2019

La balsa de piedra: una visión onírica


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El Premio Nobel de Literatura 1998 José Saramago nos regala una historia llena de ironía y de realidad mágica: un día la península ibérica comienza a separase de Europa, con lo cual comienza una travesía inaudita a través de los mares.

Según narra la historia, un día comienza un temblor que pocos pueden sentir, hay gritas que comienzan a dares y el agua comienza a correr entre los Pirineos.

Un puñado de personajes comienza, junto con la tierra, una especie de perigrinar fuera de toda historia creíble. Reuniones de gobierno, comisiones de emergencia,  grupos ciudadanos en acción, todos tienen una propuesta, una opinión de lo que pasa, nadie sabe por qué.

La balsa de piedra (2001, Punto de lectura) plantea entonces que hay personas con una sensibilidad diferentes, la idea de que existe un temblor, de que los animales reaccionan en forma diferente, de que existe algo que la tierra misma quiere decir.

De esta manera 3 hombres y 2 mujeres comienzan a retratar lo mágico de la vida, las relaciones humanas llevadas a su básica relación, el amor, la pasión, la forma de sobrevivir, la búsqueda de razones, todo en un automóvil y luego una carreta, que representan al Rocinante moderno que busca respuestas.

Así van de España a Portugal, mientras la otrora península es ahora una isla que entre el Mediterráneo y el Atlántico sortea islas, navega sin rumbo aparente, se acerca al otro lado del océano.

Apoyados por unos y otros, campañas en ambos lados del océano, los pueblos ahora hermanados de la nueva isla no saben qué les depara el futuro.

Con el estilo aleccionador de otras obras, su peculiar estilo gráfico de muchas comas y mayúsculas que llama a los diálogos, las amplias intervenciones del narrador-omnisciente y personajes que se redondean en cada pincelada, Saramago va construyendo una fábula donde lo irreal se convierte en una fiel realidad.

Entre el perro y la barra, la necesidad de comer y sobrevivir lleva a los personajes a vivir a su 
manera la solidaridad y el amor, también la muerte y el escape de la vida actual. Cada situación es una forma de probar a los personajes, de otra oportunidad para vivir.

Una novela para aprender y reflexionar sobre aquello que nos hace humanos, conscientes de nuestras propias relaciones humanas, de la oportunidad de encontrarnos en los lugares menos esperados. También la geografía y la ciudadanía que nos hace también ser quienes somos, en un continente, en una isla, como lo material es parte de nuestro ser.

Una fábula moderna como solo Saramago la puede construir. Y en el camino, descubrir que una isla también es un continente…


En este espacio hemos hablado de una gran novela “Ensayo sobre la ceguera” (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2010/02/la-ceguera-y-la-revision-de-lo-humano.html) y el ensayo “El nombre y la cosa” (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2013/04/saramago-el-nombre-y-la-cosa.html)

sábado, 27 de febrero de 2010

El tiempo y su paso implacable

Este libro lo compré originalmente porque ganó el Pulitzer y se "veía" interesante el argumento: La vida de 3 mujeres en 3 momentos diferentes de la historia; con el elemento en común de la Sra Dallaway, la novela de Virginia Woolf.


Lo que en apariencia es un texto "de tristeza" se convierte en una verdadera exploración del sentir humano, la vitalidad frente al vacío de la existencia, la solidaridad y la entrega, las ilusiones y el tedio de la rutina, el simple paso de las horas que nos envuelve y nos retrae.


Así, Las horas (1999) de Michael Cunningham presenta a Virginia Wool en su conflictiva y depresiva vida durante el proceso de escritura de la novela; a la Señora Brown, quien tiene la vida perfecta que toda mujer de los 1940s podría considerar perfecta; y Clarissa Vaughn, una mujer exitosa que planea una fiesta para su agonizante amigo en la década de los 1990s.


Cual vasos comunicantes, la historia de las tres mujeres nunca se cruza "físicamente", pero coinciden en el texto de Woolf: la primera intenta suicidarse y nace así la novela referida; la segunda lee el libro y entra en una profunda crisis existencial al conocer su segundo embarazo y el vacío que presenta su "vida perfecta"; mientras la tercera tiene como apodo el nombre de la protagonista de Woolf.


Así, a paso lento, cada capítulo es una de las historias comentadas, y poco a poco se construye esa sintofía armónica, donde la soledad y la desesperanza parecen dominar. Y es que ninguna puede detener el paso del tiempo, de las horas que nos envuelven y parecen consumir nuestra existencia.


Se realizó una versión fílmica en el 2002, a cargo de Stephen Daldry, con un extraordinario reparto: Nicole Kidman (camaleónica por el cual ganó el Óscar a mejor actriz en rol principal), Julianne Moore (la Sra Brown), Meryl Streep y Ed Harris (los amigos contemporáneos) Estuvo nominada a 8 Óscares y otra serie de reconocimientos internacionales. El ritmo de la película es similar al texto, pero con actuaciones desgarrantes. Vale la pena verla.