lunes, 24 de octubre de 2022

El grafópata, entre opiniones, dichos y mucho más

Me gustó la narrativa ágil y el lenguaje fluido de Gonzalo Lizardo desde que leí Corazón de mierda. 

En El grafópata o el mal de la escritura (Ediciones Era, 2021, Alacena bolsillo) se recogen ensayos de Lizardo donde se presenta su visón del arte, la literatura, maestros de vida y situaciones comunes sobre todos los temas que interesan al autor. 


Interesante para conocer las lecturas y las experiencias que pueden nutrir la narrativa, mientras las obsesiones se alimentan una a otra. 


Siempre honesto los textos reflejan los gustos y las fobias, las lecturas que forman, los autores. Así conocemos su sentir sobre Borges y los senderos que se bifurcan; Gracián y la importancia de “lo prolijo”; la bibliofilia y la bibliofobia; Salvador Elizondo, Ramón López Velarde, Bob Dylan, Brian Eno, Sor Juana y Johanna Beyer; Tomás Méndez y su bestiario, Luis Buñuel, Stalker y Alexiévich; David Ojeda, y otros.                                               

   

También de los maestros que dejan huella y esas ciudades que se convierten en personajes, en parte de la historia y la narrativa. 


El amor por los libros destaca, y su acumulación es para algo positivo siempre. Una biblioteca, por ello, siempre habla de la persona, en especial: “Una biblioteca nunca debe ser más amplia que la memoria de su dueño, ni menos variada que su curiosidad, ni más estrecha que su olvido, ni menos homogénea que su voluntad. Como espejo de sus proyectos, pasiones y prejuicios, la biblioteca personal no sólo es moldeada por su dueño, sino que también lo moldea a él, especial cuando se ha vuelto el espacio cotidiano de su vida laboral, amorosa, intelectual.” (93) 


Y por qué no, también aforismos insomnámbulos (SIC) y el decálogo del grafópata, la hermenéutica y los posibles… todo cabe en esta nutrida antología.

Ideal para indagar en este autor y en cómo presentar puntos de vista en forma concisa y honesta. Artículos breves que nos llenan de conocimiento y esa pasión por conocer y aprender. 




lunes, 17 de octubre de 2022

La oculta: entre la familia y la historia

Desde Colombia han llegado autores que forman parte de un canon actual, incluyendo a Héctor Abad Faciolince. 

Deslumbró en esa visión humana sobre la paternidad en El olvido que seremos, y en La oculta (Alfaguara, 2015) presenta una historia familiar arrancada de la realidad. 

 

Tres hermanos, los últimos herederos de una tierra escondida -de ahí su apelativo- entre otras tierras y una región todavía libre de violencia, toca el momento de decidir qué hacer con ella. 

Esto provoca el recuento de la historia familiar y en ello, la crisis de violencia que el crimen organizado ha provocado. 

 

Con ese tono a fuego lento y personajes definidos, el autor colombiano retrata un momento en la historia que se repite -casi sin quererlo- en otras latitudes de nuestro continente. 

 

La recuperación familiar permitirá enfrentar el pasado y reflexionar sobre aquello que nos forja en forma clara y en lo oculto que nos ensombrece o fortalece. 

lunes, 10 de octubre de 2022

Un asesino solitario: una historia que emula a la realidad


Ficción o realidad… una supera a la otra, pero la reconstruye, la reconfigura…
 

Lo cierto es que, en su estilo narrativo, Élmer Mendoza nos presenta a Macías en la novela Un asesino solitario (MaxiTusQuets, 2013), personaje dispuesto a todo con tal de cumplir su encargo. 

Delincuente común, con una vida solitaria, pocos amigos, el protagonista tiene nada por perder, y un buen día recibe una misteriosa encomienda, cometer un asesinato. 


A veces sicario, a veces asesino o a sueldo, acepta… y planea como todos sus golpes, pero parece que alguien -paradójicamente- lo detiene a la vez que le exigen. 


En eso vive la traición en carne propia, y con ello se intensifica una especie de delirio de persecución. Comienza también a notar situaciones raras en un país donde todo es feliz y no pasa algo malo, en el día a día no en la política, mucho menos en lo social. 


Así va un road-book que incluye el viaje de nuestro personaje para cumplir su encomienda. Mítines masivos, reuniones políticas con empresarios, citas misteriosas, todos son momentos idóneos para accionar el gatillo, pero no se logran…


Ritmo trepidante, personajes intratables, diálogos precisos… una historia demasiado cercana a la ficción… 

lunes, 26 de septiembre de 2022

The New York Trilogy: el más puro estilo de Paul Auster

Escritas con pocos años diferencia, el volumen The New York Trilogy (Faber and Faber, 2011) de Paul Auster, compila las novelas cortas City of glass, Ghosts y The locked room. En ellas, la ciudad se convierte en un personaje más, evoluciona según la época y se comporta según sus habitantes. 

En torno a un crimen y su investigación, las novelas plantean personajes únicos, como los rincones de NY. Con un ritmo ágil y abundantes diálogos, las novelas van presentando personajes singulares e historias que fluyen entre lo inverosímil y aquello que a cualquiera la puede pasar. 


En la primera, City of glass (1985), el alter ego perfecto -que en realidad es el autor-, 

recibe una misteriosa llamada… y eso detonará un cambio en su vida.


La historia sigue a Daniel Quinn, un escritor de novelas de misterio que recibe una llamada telefónica equivocada destinada a un detective privado llamado Paul Auster. Intrigado por la confusión, Quinn decide asumir la identidad de Auster y aceptar el caso. El cliente, un hombre llamado Peter Stillman, le encarga protegerlo de su padre, quien supuestamente quiere hacerle daño.


En la segunda: Ghosts (1987) la trama sigue a un detective llamado Blue, quien es contratado para vigilar a un hombre llamado Black. Su tarea consiste en observar sus movimientos y reportar cualquier actividad sospechosa. 


A lo largo de su vigilancia, Blue se va adentrando en una serie de cuestionamientos sobre su propia identidad y el significado de su labor. Aunque al principio parece un caso sencillo, la historia se va complicando a medida que Blue se obsesiona con Black, creando una paradoja entre el observador y el observado.


El límite llega cuando decide contactarlo… y empieza el juego… porque él también sabe que está siendo vigilado, una especie de matrioshka que lleva al límite la situación. 


The locked room (1990) que cierra la trilogía, presenta como un relato dentro de un relato, en el que el protagonista –un escritor anónimo -recibe los manuscritos de Fanshawe tras su desaparición, y se ve obligado a terminar su trabajo mientras lucha con la identidad y los secretos de su amigo. 


A medida que profundiza en la vida de Fanshawe, el narrador descubre que la relación entre ellos es más compleja de lo que parecía inicialmente, y que la desaparición de Fanshawe está vinculada a una serie de eventos inquietantes. Decide entonces asumir el papel, llegando al extremo de ver a la viuda, ser parte de la historia, vivirla también.


Los tres textos, a ritmo moderado, con diálogos precisos, personajes redondos que están arrancados de la realidad y frente a momentos extraordinarios, representa el estilo de Paul Auster, y retrata en diferentes épocas, esa urbe que vive con nombre propio, esa manzana de la cual todos quieren una mordida. 


Para conocer al autor y vivir un poco de Nueva York, excelente tríptico. 

 

viernes, 16 de septiembre de 2022

La luna invisible me desviste: la poesía desde el alma

Lucía Monserrat Carrión González presenta una antología poética que se construye desde el alma para buscar la expresión de lo más profundo del ser. La luna invisible me desviste (2022, Editorial Font)

Divida en dos partes (Introspección y La luna invisible me desviste) presenta un lenguaje claro,
desprovisto de grandes figuras literarias o palabras rebuscadas, lo sencillo se convierte simplemente en la expresión de un sentir, un vivir transparente.

Un leitmotiv en esta antología es el proceso de escritura. Creación o liberación, es una expresión que busca sentido… “Si cada día escribiera un poema / que recorriera tu cabeza para caer en tu pecho… / ¿cuántas hojas entregarías a tu alma?” (Carrión, 17)

La palabra -como sustantivo o como sus partes, fonema, gramema- se convierten en otra presencia constante en los poemas: “Si tuviera que leerte, / este mundo interior donde paso horas, (…) que entra como un viento que resopla fonemas / y brotan estas palabras que navegan / entre agua y nubes a plena luz del día.” (Carrión, 20) Más adelante dice “No busco en las palabras un sueño, / uso la palabra para sanarme las heridas” (Carrión, 55)

La combinación de la palabra y las imágenes que crea se configuran entre las líneas: “(…) el rostro se tiñe de carmesí, / los ojos brillas, / los labios se humectan, / la piel rejuvenece, / para ti la luz / y la palabra encendida.” (Carrión, 72)

El fuego, el aire, la respiración, elementos que se van repitiendo para construir imágenes vivas de un sentir cotidiano: “como una mano extendida que no tiene rostro, / como una palabra anónima / que me abraza hasta quedarme dormida.” (Carrión, 25) De nuevo dice “(…) Paso mis dedos / entre imágenes ficticias, / voz sin eco, / poses y fisonomías. / Catálogo de utopías / que comparto hoy, para expresar mi vida.” (Carrión 36)

“Hay un momento en la noche, / donde te espero. / Te espero como si fuese una tarea titánica verte (…) El mundo se detiene, / en pocas palabras, / necesito sentirme.” (Carrión, 31) Otra cuestión interesante en la poesía de Carrión es esa delgada línea entre el otro y el propio, el renacimiento de una necesidad de amar o de abrazar, pero a la vez, de recuperarse a sí mismo, de saber el valor propio.

La mujer es otra imagen que aparece constante entre los versos. Como objeto, como deseo, como admiración, una visión única y admirable. “Mujer meditabunda, / terca de arrojo y sosiego, / abriguémonos en el silencio, / conscientes de la brevedad y lo eterno.” (Carrión 56) Más adelante “Algunas veces me encantaría enamorarme / y no darme cuenta, / será como una gran amiga / a la que cuentas tu historia” (Carrión, 77)

El espacio, el vacío, el arte, la presencia, la ausencia, otros temas que a un ritmo único se van hilando entre los versos. “Te amo hasta el infinito, / con un amor tan vasto / que deja un vacío / parecido al universo.” (Carrión, 80)

El juego de palabras se convierte en un juego de sentimientos: “Aparece con una coma, / luego con un punto y coma, / después con la indiferencia / y al final con la separación.” (Carrión, 75)

Y la escritura, como proceso liberador, se desvanece en las palabras: “Mi cuerpo se agita / al escribir algo que aún no veo / está grabado en la memoria (…)” (Carrión, 95)

El cuerpo, otro leitmotiv de la antología, se materializa en una parte, casi imperceptible del deseo. “Desee sentirte / y conocer la forma / en que tocan tus manos.” (Carrión, 83)

Una antología honesta que permite conocer la expresión del alma, la vivencia del amor, el deseo y el infinito. Conocer una autora contemporánea y ver cómo “La luna invisible me desviste, / me besa lento, / intenso, / como si quisiera abrazar mi alma, / un beso curativo… / pero el cuerpo no alcanza, / vibro, / me estremezco.” (Carrión, 82)

lunes, 22 de agosto de 2022

Quién como Dios: el pasado del México entre Juárez, el Imperio y Díaz

A manera de novela costumbrista, Quién como Dios (TusQuets, 2017, colección Andanzas) de Eladia González, explora el México alrededor de San Miguel de Allende, y la transición del Imperio de Maximiliano, la república de Juárez y el incipiente gobierno de Díaz.

Desde ojos de una familia tradicional –católica, de buena estirpe y consciente de la sociedad- los personajes femeninos se enfrentan, precisamente, al machismo, al qué dirán, a los designios del Señor.

Revisamos las costumbres del matrimonio, el pasear en la plaza después de misa, las comidas familiares y los ritos íntimos, las labores del renco y del hogar… todo en medio de un incipiente matrimonio que vivirá entre épocas cristianas y tradicionales, el amor y el deber, lo correcto y el resguardo del deseo… pero también el miedo, la dominación, los papeles claros y definidos de quién en casa, quién manda, quién administra el dinero…

Conocemos también canciones, rezos y fiestas -muchas de ellas religiosas- que dan forma a los rincones de la provincia, incluso, que explican muchos comportamientos de nuestra época.

Personajes a veces multidimensionales y otra estereotipos, postales idílicas del paisaje mexicano, lenguaje casi arrancado del actuar cotidiano, todo contribuye a una singular novela, para conocer personajes femeninos destacados y una parte del México que se niega a morir.

Su lenguaje retrata la época, sus detalles el fervor religioso y su descripción el San Miguel de Allende que continúa enclavado en Guanajuato.

Una novela para conocer nuestro país y una gran narración sobre nuestro pasado que permanece vigente en el presente.

lunes, 8 de agosto de 2022

The glass castle: la memoria hecha texto

La recuperación de la memoria de una fuente literaria común, y en algunas ocasiones, pareciera superar a la ficción, pero nutrida por una inmensa realidad.

Revisión a lo largo de un grupo de hermanos y sus papás, el texto autobiográfico de Jeannette walls, The glass castle (Scribner, 2006) nos plantea una de esas familias peculiares en Estados Unidos: entre su libertad y uir del sistema, viven en un mundo de conocimiento y simpleza, pero que puede llevar a un extremo.

Narrada en primera persona, la inocencia infantil nos introduce en el sueño de una niña, cómo sus papás viven con lo mínimo, felices, en la búsqueda de construir un castillo de vidrio en el sitio ideal. A ella le gusta pintar, él es un inventar-emprendedor, los hijos educados en casa… en una casa donde físicamente hay más escasez que abundancia. 

A lo largo de la recuperación de la memoria, surgen los detalles de hambre, soledad, miseria, ropas reusadas continuamente, conocer la realidad de la familia: malas inversiones, trabajos temporales, alcoholismo, y un pasado de riqueza que niega todo sentir familiar. La escuela existe, pero también la limitación en comprar útiles, o simplemente en tener lo mismo que otros. 

Eventualmente, plantea el texto, los niños crecen y se dan cuenta de aquello que los rodea. Su imaginación es terreno fértil para crecer y evolucionar, pero con las carencias básicas que invitan a reflexionar los extremos de la aventura y encontra del matetialismo, buscan tener un trabajo, vender objetivos, vencer la desventura y la enfermedad entre ellos mismos, sus padres difícilmente lo ven como un problema. 

A ritmo lento pero lleno de descripciones de los espacios -como aquella caja que sirve de cama o la búsqueda de comida en lugares insólitos- los personajes de este textos nos dimensionan los sueños y el esfuerzo por salir adelante, incluso sacrificando lo propio para la oportunidad de otro.

Una narración que invita reflexionar, crecer y ante la adversidad, reflexionar y perdonar incluso, mientras se mantiene esa construcción del castillo de vidrio.