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domingo, 3 de agosto de 2025

Arderá el viento: Premio Alfaguara de Novela 2025

Guillermo Saccomanno es un escritor, guionista y periodista argentino, conocido por una obra que indaga en la violencia, la corrupción, la decadencia moral y las fracturas sociales de la Argentina contemporánea.


Su estilo, duro y directo, combina el lenguaje del policial con una mirada crítica y profunda sobre la condición humana. Con El oficinista obtuvo el Premio Biblioteca Breve 2010 y con Arderá el viento, el Premio Alfaguara de Novela 2025, por mencionar algunas de sus obras y premios.

 

En Arderá el viento (Alfaguara, 2025) Saccomanno presenta la llegada de los Esterházy —una pareja excéntrica y de pasado opaco— junto a sus dos hijos, a una pequeña villa costera argentina, donde se instalan en el antiguo Hotel Habsburgo, espacio en ruinas que sobrevive gracias a la temporada vacacional de la zona.

 

La sola presencia de los Esterházy actúa como un catalizador perturbador: despiertan los prejuicios, supersticiones, temores y tensiones latentes entre los habitantes del pueblo, desestabilizando la aparente calma cotidiana. El matrimonio, con su aura misteriosa y su influencia corrosiva, saca a la luz la oscuridad moral reprimida en la comunidad.

 

La narración se construye desde una voz plural, colectiva, que recoge las voces y contradicciones de los pobladores como si fueran murmullos del pueblo mismo, funcionando casi como un coro griego. Esto se suma a los capítulos “Nosotros” y “Ellos” que divide la obra en su estructura narrativa.

 

Esta situación coral intensifica la sensación de deterioro social, al mostrar cómo todos los personajes, desde el intendente corrupto hasta el periodista exhausto, forman parte del tejido de poder, encubriendo los vínculos de complicidad, violencia y culpa que atraviesan la comunidad. Todo transcurre en un escenario simbólico: la villa se convertirá en protagonista, reflejo del declive y descarnamiento de la sociedad.

 

Con ritmo narrativo intenso, desprovisto de gran descripciones o diálogos abundantes, mezcla situaciones sexuales, violentas, económicas, políticas, sociales y migratorias, que fungen como denuncias y obliga al lector a confrontar una verdad incómoda sobre la condición humana contemporánea.

 

Personajes a trazos, diálogos precisos, lenguaje crudo y regional, así como un aura de ambigüedad, aderezan esta interesante novela. De capítulos cortos pero atinados, estamos ante una novela que gusta y permite conocer a este gran narrador latinoamericano.  

lunes, 24 de marzo de 2025

Pequeños combatientes: la dictadura, la infancia, la trascendencia

Esta novela corta encierra una larga reflexión sobre el actuar de la dictadura y la mirada -a veces infantil, a veces muy madura- de una niña de 11 años, quien junto con su hermano menor y viviendo con sus tíos, se enfrenta a la desaparición de sus padres.

Cosas que sabe, cosas que interpreta, ambas se combinan en su “despertar de la consciencia” y la mirada que los compañeros a su alrededor pueden tener. Lo que frente a su hermanito es un juego, en realidad es la oportunidad de detectar a los informantes, a los compañeros que pueden ayudar a la causa, a la solidaridad de construir una mejor sociedad, y a la ilusión de tener noticias y encontrar a sus padres. 


Pequeños combatientes (Fondo de Cultura Económica, 2022) de Raquel Robles, es una novela narrada en primera persona desde la perspectiva de María, una niña de 11 años hija de militantes desaparecidos durante la dictadura militar en Argentina. La protagonista relata su vida en una casa de sus tíos, y en la escuela o en el vecindario detecta a otros niños en situaciones similares, todos marcados por el trauma, el silencio y la ausencia de sus padres.

 

La voz de María, aunque de aparente inocencia, está cargada de profundidad emocional y de una conciencia creciente sobre la violencia política que la rodea. Los silencios de los tíos ante algunas preguntas, la presencia de una “tía” de cariño -que recuerda como gran amiga de sus padres- que “suelta” cierta información, e incluso la incomodidad de maestros o directivos escolares, dan forma a una vida aparentemente común donde “Lo peor” puede pasar… 

 

La historia pone en primer plano el impacto de la represión sobre las infancias: la pérdida, el desarraigo y la necesidad de construir una nueva identidad en medio del dolor. María intenta entender su pasado y el de sus padres a través de fragmentos, recuerdos confusos y conversaciones con adultos que también arrastran heridas. Descubre durante el texto otros parientes sanguíneos y amistades que reclaman el actuar de sus padres, o simplemente también son impotentes ante la situación que vive su país. 

 

A medida que crece, va reconstruyendo el sentido de su historia personal y colectiva, cuestionando el mandato del silencio y la falta de justicia. La situación de cuidar y velar por su hermanito abona a esta sensación de crecimiento y enfrentamiento de la realidad, canalizando los enojos o los llantos naturales de la única otra persona que puede entender cómo se siente.

 

María y Pedro (su hermano menor) viven también con las abuelas Aurora y Esther. Una descendiente de judíos perseguidos en Europa, la otra ya arraigada a la Argentina por años, se convierten en los vínculos con el pasado y con la memoria de sus padres desaparecidos, así como retazos de la Historia (esa con mayúscula) que ha configurado su vida actual.

 

Raquel Robles es una escritora, docente y periodista argentina nacida en 1971. Su obra está profundamente ligada a los temas de la memoria, los derechos humanos y las consecuencias sociales y personales de la dictadura militar en Argentina (1976-1983). Como hija de militantes desaparecidos, su experiencia personal ha marcado su escritura y compromiso político.

 

Pequeños combatientes, se convierte entonces en un gran texto que da voz a quienes fueron forzados a crecer demasiado rápido y a resistir en medio del dolor. Una amplia reflexión sobre a qué se enfrentan nuestras infancias y el delicado equilibrio entre actuar como ciudadanos que buscan el bien común y la felicidad familiar. 

 

Una novela con ritmo lento, con diálogos inteligentes, personajes entrañables, situaciones comunes de una época que, al parecer, no desaparece de nuestra historia, sino que se condena a repetirse, no importa el costo.

lunes, 8 de abril de 2024

En ausencia de guerra, en presencia de lo humano

 


En ausencia de guerra (TusQuets Editores, 2014) de Edgardo Cozarinsky es una novela que explora las complejidades de la memoria, el exilio y la identidad a través de la historia de un escritor argentino que, tras vivir en París, regresa a Buenos Aires. Al regresar, se enfrenta a los ecos de su pasado y a las huellas de una época marcada por la dictadura militar en Argentina. 

 

La narrativa se caracteriza por su tono introspectivo y su estructura fragmentada, que refleja la fragmentación de la memoria y la dificultad de reconstruir el pasado.

 

Parte de la Colección Andanzas 854, a lo largo de la novela corta, el protagonista se ve obligado a confrontar las sombras de su historia personal y colectiva. 

 

La obra se adentra en los dilemas éticos y emocionales del regreso al país natal después de un largo exilio, cuestionando la posibilidad de reconciliarse con un pasado doloroso y con una identidad marcada por la distancia y el olvido. La novela también aborda la tensión entre la vida pública y privada, y cómo los eventos históricos pueden reconfigurar la percepción de uno mismo y del entorno.

 

En palabras del propio Cozarinsky, "Nunca me interesaron los grandes relatos escritos por los ganadores". Esta cita refleja la postura del autor frente a la historia oficial y su interés por las voces marginales y las narrativas no hegemónicas. 


En ausencia de guerra se convierte en una reflexión profunda sobre el exilio, la memoria y la identidad, escrita con la maestría narrativa que caracteriza a Cozarinsky, autor argentino, que vale la pena explorar y adentrarse en esos vericuetos de la memoria.

domingo, 26 de julio de 2020

3 jóvenes, 3 voces, los impacientes


Novela ganadora del Premio Biblioteca Breve 2000, Los impacientes (2000, Editorial Seix Barral) nos presenta una juventud argentina dispuesta a hablar, experimentar, vivir, gozar, pero también denunciar, explorar, preguntar.

En una polifonía total, Mila, Boris, Keller van recreando años después de vivir aventuras juntos, aquellos momentos que han definido su personalidad, sus decisiones, su manera de ser. Entre los encuentros sexuales voluntarios y los abusos, la reflexión de la cuestión política y social de su país, y sus propias inquietudes estudiantiles y profesionales, van construyendo una vivencia “portuaria”, un Buenos Aires que se busca a sí misma entre el pasado y el futuro.

Escrita por el argentino Gonzalo Garcés, la novela se presenta en estas voces polifónicas, explorando los puntos de vista de cada narrador, con largos párrafos que incluye una grafía singular de los diálogos y las reflexiones, con posturas tan cambiantes como arrancadas de la realidad.

La recuperación de la memoria se convierte así parte importante de los jóvenes, ya no tanto, que se buscan encontrar así mismo en el pasado. “… tuve la clásica impresión de que la memoria inventa para paliar sus ausencias, la de haberlo sabido todo el tiempo.” (111)

El papel de la mujer ante este mundo cambiante queda poderosamente identificado en una de las protagonistas: “Y en éste, al contrario de otros de la historia, las mujeres podían enorgullecerse de haber participado ampliamente, aunque de modo involuntario. ¿Me oyen, cretinas? ¿Creen todavía haber conquistado algo? Y ahora el mundo dominado por grandes niños deseantes y dispuestos como nunca a degollarse unos a otros va a hundirse (…) Cultivo el espíritu sin sexo, hacia el que toda mujer y todo hombre realmente inteligente han tenido en el pasado.” (120)

La virginidad, los excesos, el alcohol, la aventura, incluso la búsqueda de un posible abusador sexual, o la simple decisión de dónde estudiar y qué hacer cada día… son parte de los temas complementarios de esta intensa novela, escrita ritmo lento, mezclando diálogos y descripciones, en un complejo pero vivencial mundo.

Poco a poco vemos que la recuperación de la memoria es por escrito, en una especia de diario o de novela propia. Donde las voces son más que disposiciones de letras. Una constante es la exploración de la palabra, de la historia escrita. Y en un momento dado “Antes de haber escrito una sola línea, me preguntaba por qué hacerlo. Las palabras en las que en otra época había tenido confianza me parecían sospechosas, portadoras de un engaño y una decepción en sí mismas. Ahora mismo no estoy seguro, y tal vez no lo esté nunca. Pero sé una cosa: toda historia encuentra su lector.” (218)

Un texto complejo que obliga a un lector ávido de una historia diferente, capaz de desenredar la historia de estos tres amigos, amantes, impacientes que buscan vivir día a día.

lunes, 25 de marzo de 2019

La otra cara de la historia: El turno del escriba


Graciela Montes y Ema Wolf ganan el Premio Alfaguara de Novela 2005 con una visión diferente de la historia: El turno del escriba (Alfaguara, 2005)


Con un ritmo lento, abundantes descripciones, visión histórica a detalle en lo urbano y en los detalles sociales, la novela se ubica en los albores del siglo XIII, cuando las ciudades eran verdaderos estados autónomos, y más aquellas ubicadas a las orillas del mar.

En este contexto histórico quien habla varios idiomas, preso o no, tiene oportunidad de sobrevivir, de regresar a su ciudad, de vivir nuevas aventuras así Rustichello ha logrado pasear entre celdas, conocimiento de viejos ricos, fortunas derrochadas, promesas comerciales en el mar.

Un día, uno de esos prisioneros, casi vendido al mejor postor, murmura una extraña historia de un país lejano, del lejano oriente, oriente de la Europa que pelea por las rutas comerciales, y se niega a aprender de otras culturas.

Entre esos balbuceos el escriba –el oficio que realmente le ha permitido sobrevivir- comienza a traducir sus palabras, a escribir una historia que de tan real parece fantástica. Exagera número, situaciones, personajes, todo aquello que nutra esa rica realidad-ficción que le ofrece el prisionero.

Detrás de actas, de sentencias, de trozos de papel o de cartón, cualquier cosa es importante para contar la historia que puede darle la oportunidad de llegar con un mecenas, retomar su nombre y así, posiblemente cambiar el curso de la historia.

A un ritmo lento, con pocos diálogos, muchas introspecciones y a la visión totalizadora de un narrador omnisciente, los pocos personajes de la novela conforman una recreación histórica a detalle, mientras la sencilla anécdota recrea la voz de Marco Polo que se ha perdido en la historia. Aunque al escriba ahora le toca su turno.

lunes, 11 de febrero de 2019

Una novela negra desde Argentina: Que de lejos parecen moscan


Una singular historia de crimen, venganza, persecución, violencia, delirio, una excelsa novela negra por el argentino Kike Ferrari.

A través de Alfaguara Negra (Narrativa Hispánica), el autor presenta Que de lejos parecen moscas (2018), frase persuasiva arrancada de un diálogo en la misma narración: seres que en el espejo retrovisor son muchos y alejados parecen moscas, como seres insignificantes que sirven de fondo.

En la narración, el señor Machi es un dandy, conocedor de su negocio y dispuesto a todo con tal de conseguir lo que quiere. Pero esa firmeza de carácter y de espíritu es, precisamente, lo que le ha generado tanto enemigos, que de pronto se reproducen como moscas.

Un día, en su BMW, aparece el cuerpo de una mujer, y con ello, una especie de urban-road-movie que va por los rincones de Buenos Aires, una ciudad llena de contrastes y de personajes –igual que el protagonista- dispuestos a todo.

En trece capítulos, tal vez hacia el buen augurio, el protagonista trata de aclarar los anónimos que van llevando de una pista a otra, mientras busca en su pasado, para saber quién se ha atrevido a darle una estocada al emperador.

Éste, mientras presenta un fuerte conflicto con su familia y se droga para entender la violencia que ahora le toca recibir, va manejando su automóvil y con ello tratando de encontrar el rumbo de su propio presente.

Una narración trepidante, personajes estereotipados pero cargados de emocionalidad, unos diálogos arrancados de la realidad, y un ritmo vertiginoso, cual automóvil a más de 180 kilómetros por hora, hacen de esta novela un excelente ejemplo de la novela negra contemporánea.

Si bien un crimen detona la narración, la búsqueda de respuestas y las reflexiones del emperador, crean una especie de encantamiento con este antihéroe, al cual puedes odiar desde que dice “Querés”… e intrigarte con él frente a unos ojos fríos…

Excelente narración para conocer a Ferrari y buscar más de estas historias, de estos personajes, de estas situaciones que parecieran tan reales como una noticia del periódico, aunque el autor nos aclare que “lo que acabás de leer es una obra de ficción, cualquier parecido con personas o situaciones de la vida real bla, bla, bla.