lunes, 23 de agosto de 2021

El sueño del celta: los límites de lo humano

El sueño del celta (2010, Alfaguara) de Mario Vargas Llosa es una de esas novelas totales, que busca recrear una época a través de una figura que pareciera olvidada por la historia.

Vargas Llosa -escritor peruano ganador del Premio Nobel de Literatura, entre otros prestigiosos premios internacionales- retoma la figura del irlandés Roger Casement. Figura polémica, se interpreta como uno de los delatores de la barbarie cometida en el Congo Belga y en la Amazonía sudamericana.

Con su estilo narrativo completo, lenguaje duro, diálogos precisos y descripciones abundantes, la novela se divide en 4 fragmentos, cada uno centrado en un momento histórico: El Congo, La Amazonía, Irlanda y un epílogo.

¿Qué hace fuerte a este personaje? Como todos, desde la primera voz, su propia humanidad. Si bien es un férreo defensor el ser humano, es también una persona llena de miedos e inseguridades, de deseos por satisfacer. Y esa es la vía que sus detractores aprovechan: si bien es capaz de recrear las matanzas y vejaciones que los seres humanos sufren, también indican que es capaz de satisfacer sus más bajos instintos sexuales.

Con esa maestría de los personajes complejos, el autor peruano logra retratar una época donde los seres humanos podían ser tratados como meras mercancías y sometidos a los grandes castigos provocador por la corrupción y la avaricia.

Con el dominio del narrador omnisciente, los diálogos darán voz a ese amante de la ley, también de su prima y confidente; de los pocos amigos que mantiene; de su fiel abogado e incluso de aquellos detractores que serán capaces de señalar sus errores para salvar su propia vida.

Interesante aproximación a la historia, cargada de ese lenguaje que domina Vargas Llosa, de eses seres duros y casi canonizados, capaces de demostrar los límites de lo humano.

En este espacio hemos explorado su Teatro reunido: Vargas Llosa (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2019/01/teatro-reunido-vargas-llosa.html); parte de su fase de ensayista: El arte, la cultura, la pasión del toreo: Diálogo con Navegante (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2015/04/el-arte-la-cultura-la-pasion-del-toreo.html), Historia secreta de una novela (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2010/11/detras-de-las-novelas.html), y como narrador: La casa verde (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2010/11/la-casa-verde-personajes-y-espacios.html); ¿Quién mató a Palomino Molero? (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2017/06/quien-mato-palomino-molero-un-clasico.html) y Una fiesta, un asesinato, una historia para olvidar...  (La fiesta del Chivo, http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2010/02/una-fiesta-un-asesinato-una-historia.html)

lunes, 16 de agosto de 2021

5 fragmentos de una mujer: Las muertes de Natalia Bauer

Una autora mexicana (de antepasados suecos) que vale la pena leer es Aline Pettersson. Ha explorado cuento, novela, narrativa y ensayo, siendo una autora que domina con maestría la brevedad, logra construir personajes arrancados de la realidad.

En la novela Las muertes de Natalia Bauer (2006, Alfaguara) Pettersson nos invita a adentrarnos en la vida de una mujer que ante su enfermedad arranca la recuperación de su pasado.

En 5 fragmentos que conforman la novela, representan cuadros hacia el pasado, del más actual al más lejano, cada uno presenta una narrativa diferente. En Virgilio, domina la versatilidad que los correos electrónicos ofrecen; en Brian se conforman escenas particulares. Tierno saúz es la recreación de un diario y Guillermo tiene un narrador omnisciente que permite conocer el momento clave de la historia. Niágara, el último fragmento, busca representa una escena a manera de libreto teatral.

Esta estructura permite conocer los amores de Natalia, su profesión y entrega laboral; también su familia y sus amores, pero principalmente su compromiso político en el 68 y su salida de México.

Magnífico novela donde lo histórico es el pretexto para adentrarnos es un personaje completo y completo: el amor es tan valioso como la convicción, el sacrifico y el enfrentamiento son herramientas y a la vez, condena.

Recomendada para revalorar a una excelente autora que maneja personajes e historias aparentemente comunes pero cargadas de significado.

lunes, 9 de agosto de 2021

Mil y una muertes: Una fotografía y la recuperación de la historia

El autor nicaragüense Sergio Ramírez es uno de los grandes autores que manejan con maestría la polifonía. Y en sus propias palabras, domina también el juego de la historia (con minúscula) y la Historia (así, con mayúscula) Una se refiere a las pequeñas cosas que nos ocurren a las personas comunes; mientras la otra son aquellos acontecimientos que quedan grabados en las memorias y los libros. ¿Cómo se mezclan? Ahí la magia de la literatura y los vasos comunicantes.

Con el leitmotiv de Rubén Darío, Ramírez nos presenta la anécdota de un fotógrafo que será testigo de la historia en Mil y una muertes (2004, Alfaguara)

La novela se estructura en dos partes, que arrancada cada una con un testimonio de uno de sus personajes centrales: El príncipe nómada por Rubén Darío; y El fauno ebrio por José María Vargas Vila. Se incluyen los datos de impresión de cada uno, para dar veracidad a la autoría y a las palabras que ahí se incluyen.

De cada uno arranca un juego político de intricadas dimensiones, el sueño de un canal en Nicaragua que permita el viaje interoceánico, los sueños imperiales-europeos de conservadores centroamericanos, el amor y el alcohol.

El fotógrafo Castellón se obsesiona con retratar la realidad, aunque los crímenes queden plasmados con su contenido horrendo, y escenas idílicas montadas por las letras del modernismo.

A ritmo lento, con un dominio total del lenguaje, con diálogos precisos, y la recreación de un estilo completo y adornado, Ramírez nos presenta una gama de personajes entre Nicaragua y Europa, dispuestos a todo para alcanzar sus objetivos, y a la vez, con la idea obsesiva de una realidad que solo es suya.

Una novela para adentrarse en las historias que conforman la Historia, mientras conocemos las caras ocultas de personajes y descubrimos que no solo existe una muerte, sino muchas más.

lunes, 26 de julio de 2021

Tirana memoria: el enfrentamiento y el valor

Horacio Castellanos Moya es uno de los autores centroamericanos que se deben en forma continua. Desde Honduras con una voz universal, el autor retrata esos momentos llenos de humanidad, a veces casi ocultos, otros llenos de historia pública.

En la novela Tirana Memoria (2008, Tus Quets Editores, Andanzas 668) se  explora con una mirada casi oculta el gobierno del dictador salvadoreño General Maximiliano Hernández Martínez llamado “El brujo”, y el impacto en la sociedad de su país.

Dos historias paralelas se presentan en este texto, los diarios de una ama de casa y la odisea de un par de prófugos. Haydeé escribe en su diario sus vivencias, sus preocupaciones, los momentos claves de su relación amorosa, lo que vive su país, sus temores, sus deseos. Mientras tanto, dos personajes opuestos -uno militar, otro activista político- se unen en una carrera contra la muerte.

Haydeé tiene un padre influyente, pero no ante la postura tiránica del gobierno; si bien tiene los medios económicos para sobrevivir, el ambiente no es propio para ello. Su diario es quien va enlazando los hechos de un país que comienza a convulsionarse.

Los prófugos, como se denomina la línea narrativa paralela, van explorando regiones inhóspitas, confiando en quien no deben hacer, conociendo los límites físicos de sus propios cuerpos, todo aquello que les permita sobrevivir y denunciar lo que están viviendo.

Con su estilo narrativo característico, Horacio Quiroga entrelaza las voces de mujeres y hombres que humanamente tratan de conservar lo que, precisamente, los hace humanos.


La política se convierte en el telón de lo personal, para que la tiranía sea vencida por la memoria, por la acción, por el compromiso.

Una novela ágil, con un lenguaje directo, diálogo que dan voz a esas pequeñas historias que confirman la Historia de un país.

En este espacio hemos hablado de Entre la congoja y el cuento: Horacio Castellanos (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2015/01/entre-la-congoja-y-el-cuento-horacio.html) y Castellanos Moya: las armas y los hombres (http://literaturaexperienciaviva.blogspot.com/2018/11/castellanos-moya-las-armas-y-los-hombres.html)

lunes, 19 de julio de 2021

Entre el Papa y el veneno, una aproximación polifónica

Evelio Rosero, escritor colombiano que ha explorado prácticamente todos los géneros narrativos, nos ofrece una singular aproximación a la figura del Papa Juan Pablo I.

Si el Los Ejércitos explora la vida cotidiana de Colombia durante los años tormentosos de la guerrilla y el narcotráfico, en Plegaria por un papa envenenado (2014, Tus Quets Editores, Colección Andanzas 824) nos lleva a El Vaticano, durante los días previos a la coronación de Albino Luciani.

Dos grandes puntos destacan en este texto: la polifonía de diversos personajes y la aproximación laberíntica de San Pedro y sus alrededores.

Entre las voces, en un momento dado una especia de coro nos indica los peligros que acechan al futuro Papa, los temores, las intrigas políticas, los silencios que hay que mantener. Los abundantes diálogos ayudan a construir esta sensación polifónica, que dan el toque de realidad a la novela.

Lo anterior se entreteje con las puertas que van construyendo el laberinto construido alrededor de la Fe y las mencionadas intrigas políticas, donde cualquier puede quedar atrapado.

El texto también retoma la época de “El Patriarca de Venecia”, donde su visión y su trabajo parecen anteceder las situaciones que derivarán en la muerte del Papa.

Aparentemente el menor de los Cardenales, resulta elegido y pretende comenzar una nueva época para la Iglesia. “El novísimo sucesor de Pedro no pretendía acabar con la Iglesia. Pero esa efigie oscura de la Iglesia, contra la que apuntaba su insensata inocencia, era casi toda la Iglesia, ¿o la Iglesia entera? Con ese inmenso rostro enfermo de la Iglesia comprendió de pronto que podría acabar.” (59)

El papel de la mujer también se hace presente… compañía, testigos, amantes, piezas de un juego de ajedrez entre lo prohibido y el servilismo…


Una novela corta pero cargada de conocimiento, atenta a los detalles y un momento donde el cambio parecía estar prohibido, donde el poder y el miedo se afianzan, donde la muerte es tan posible como la cercanía a Dios.

Excelente texto entre lo histórico y lo mítico, conocer no solo la historia sino un autor que destaca por su narrativa y su originalidad.

lunes, 12 de julio de 2021

La muerte de Montaigne: entre la muerte, el ensayo, el humanismo

 Jorge Edwards, escritor chileno, es una de esas voces elegantes, cultas, con profundo conocimiento de la vida erudita y, a la vez, en la búsqueda de temas que retomen el pasado para proyectarlos al futuro.

Con “La muerte de Montaigne” (TusQuets Editores, 2011, Colección andanzas 753) el autor retoma la vida de una de las figuras clave en la historia del conocimiento y, de acuerdo con esta visión, creador del género “ensayo”, que cambiaría la cuestión creativa en el mundo.

Una voz narrativa se pone a explorar el origen de este singular personaje, encerrado en una torre medieval con altas miras renacentistas y humanistas, desde su apellido hasta sus relaciones personales y creativas.

¿Por qué retomar en nuestra época contemporánea a este singular personaje? Por una parte, “Para el cuentero y novelero, para el aficionado a las historias de la historia, la época de nuestro personaje, la del Señor de la Montaña. Lo ofrece todo. Ese final del Renacimiento en Francia, esas guerras de religión, esas supersticiones, esos crímenes, van más allá de la imaginación más exaltada” (86)

Y más adelante nos da la propia postura: “Hay dos lados de la obra de Montaigne, por lo menos, que pueden aplicarse plenamente a los dilemas de hoy. Uno es su amor por el presente, por el instante, y su relativa desatención al pesado y al futuro. Alguien observa que esto es posmoderno y que al final de un largo proceso resulta posmoderno.” (287)

En ese sentido, Edwards busca en las páginas de la historia una explicación a su propia visión del Chile contemporáneo: “Los tres [Montaigne, Shakespeare, Cervantes] tuvieron momentos de gloria y después se sumergieron, como los ríos de las zonas desérticas del norte de Chile. Ahora están saliendo de nuevo a la superficie, un poco antes de la desembocadura en el mar, y supongo que seguirán saliendo en forma indefinida.” (267)

Esa interesante revisión del Chile y la historia renacentista/humanista hacen interesante esta novela que pareciera -como la propia obra del Señor de la Montaña- un ensayo novelado.

Al ritmo propio del autor chileno, el texto va explorando las relaciones humanas, la mística de su encierro en la torre y su conocimiento de la época, la erudición del autor francés y esa comparación con nuestra época actual.

Con ese profundo conocimiento de la historia de su país, Edwards -como se comentó previamente- buscará en ese autor el sentido de lo propio contemporáneo. Sus preocupaciones, su visión política y el futuro. El narrado del ensayo-novela pareciera dejar que el autor nos comparta su reflexión. “Sabemos que Carlos Marx, en el siglo XIX, hizo la crítica de las libertadas proclamadas el siglo anterior, a las que calificó de formales o burguesas, pero el poeta mexicano Octavio Paz, en el siglo XX, anunció que había llegado el momento de hacer la crítica del marxismo, esto es, la crítica de la crítica. Estoy completamente de acuerdo, y tengo miedo de comprobar que el Chile de estos primeros años del siglo XXI, el Chile no del todo reconciliado, retacado, obcecado, todavía no entiende estos complejos asuntos. No los entiende, y pareciera que no tiene demasiado interés en entenderlos.” (262)

Así, poco a poco, hay un paralelismo entre la torre y el país que ha vivido con amenazas, ilusiones, planes y cambios como solo los países de la América Latina parecen vivir.

Un texto interesante, construido a fuego lento, pero cargados de la reflexión y la erudición que Edwards nos puede regalar.

lunes, 5 de julio de 2021

The impressionist: entre la historia y la libertad

 Un personaje nace en una de las castas más bajas de la India, y vive un viaje personal que le hará conocer lo más difícil de la vida y, siempre en la búsqueda, tendrá oportunidades desconocidas para su clase.

En la novela de Hari Kunzru, The impressionist (2002, Dutton) el protagonista es hijo de una india y un inglés, cuando todavía India era una colonia inglesa en el final del sigo XIX, el joven Pran Nath Razdan quedará huérfano a temprana edad y con ello, el trato inicial como un esclavo que puede vender al mejor postor.  

A un ritmo lento, con un narrador omnisciente que nos deja conocer al protagonista, sus pensamientos y sus miedos, abundantes descripciones y diálogos, vamos recorriendo diversos escenarios y etapas de la vida de Pran Nath, Pretty Bobby, Jonathan Bridgeman, The impressionist…

Todos ellos tienen en común ser el mismo personaje, que por vueltas de tuerca logra escapar de la orfandad, para ser parte de un cautiverio más criminal, para tener la oportunidad de viajar a Inglaterra y de ahí reconstruir su vida.

Su color de piel y sus rasgos delicados serán su perdición y a la vez su oportunidad para sobrevivir y vivir aventuras que muy pocos en su tiempo lo hubiesen soñado.

Kunzru hace una extensa investigación para recrear la aldea original, las urbes es India, los placeres sexuales a los que eran sometidos los y las esclavos, los miedos ante lo desconocido, en fin, una visión histórica que va contexto a los diversos personajes que se cruzan en la vida de Pan Nath.

Una interesante propuesta narrativa para una recreación histórica y la profunda construcción de un protagonista que busca ser más que una mera impresión en la vida cotidiana.